Familiares y amigos de víctimas del franquismo en Madrid, en Cuenca y en muchas otras ciudades de españa, se reuniran mañana para rendir homenaje a familiares y amigos, para llevar flores al sitio donde los fusilaron o se cree estan sus restos, ya que muchos otros ni tan siquiera saben donde fueron a parar, para que ese largo camino de Silencio y Olvido, nunca más se repita y que de una vez por todas, la verdad y la justicia sea libre para todos, y cada una de las persona pueda rendir un homenaje sin el temor de ser agredido o perseguido. ¿Hasta cuando?
¡Salud, Memoria y LIBERTAD!
Madrid Tapia Cementerio del Este a las 12:00
Cuenca Osario del Cementerio a las 11:00
“[…]Yo tengo en mis ojos, vivos,
a los míos que murieron,
y son carne de mi carne;
yo soy vida de mis muertos.
¡Que los fusiles fascistas
no puedan dejarme ciego!
¡Que mientras yo tenga ojos,
que mientras yo tenga pecho,
estarán viviendo en mí
corazones en silencio!
¡Ay, cómo os tengo en mi frente,
allá muy dentro, muy dentro,
a todos los que dejasteis
la vida por nuestro pueblo!”
Rafael Morales
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Premio Dardo
Homenajes 14 de Abril
Posted by : SaiZa on viernes, 13 de abril de 2012 | Etiquetas: Amistad, Emoción, Encuentros, Homenaje | 2 Comments
Nos ha dejado Andrés Iniesta "El niño de la Prisión"

No se como expresar tan triste noticia, pues pretendía escribir sobre el aniversario de las trece rosas, pero por casualidades de la vida, ha querido que fuera esta mañana y no antes cuando me enterara de su muerte, y a pesar de las horas transcurridas no puedo evitar que las lagrimas y recuerdos afloren, pues no olvidaré nunca el día en que conocí a Andrés.
El Miercoles día 3 nos dejaba, y hoy nuestro entrañable "niño de la prisión" ha sido enterrado en su tierra natal "Uclés" que a pesar de la tragedia y terrible experiencia sufrida entre los muros del monasterio de su pueblo, ha querido volver a descansar a la tierra de sus raíces, ahora al fin en libertad.
Mi más sentido cariño y recuerdo a Andrés Iniesta, al cual tengo que agradecer el seguir en el camino de la Memoria y el haber conocido a su fabulosa familia, muy especialmente a su Hija Rosi, a la que le doy las gracias por avisarme de su partida, pues sabe el especial cariño que le tenia a su padre.
Que su nombre y recuerdo no se borre de la historia.
Andrés Iniesta "El Niño de la Prisión" ¡Descansa en Paz!.
Posted by : SaiZa on viernes, 5 de agosto de 2011 | Etiquetas: "El Niño de la Prisión" Andres Iniesta, Emoción, Recuerdo, Tristeza | 3 Comments
Fallece Mari Carmen Cuesta, "la peque". Amiga sobreviviente de las Trece Rosas.
Adiós a una de las últimas rosas de la Juventud Socialista Unificada.
Fallece en Valencia a los 87 años Mari Carmen Cuesta, la 'peque', que sobrevivó al trágico suceso de las 13 Rosas fusiladas por la represión franquista
PUBLICO.ES Madrid 17/10/2010 13:12 Actualizado: 17/10/2010 15:23
Mari Carmen Cuesta fue testigo de excepción de la crueldad con la que la dictadura franquista represalió a aquellos que no cometieron mayor delito que el de pertener al partido político que más se acercaba a su ideal de vida.
Al igual que las que fueron sus compañeras de prisión en la madrileña y abarrotada cárcel de mujeres de Ventas, Mari Carmen, la 'peque', militaba en la Juventud Socialista Unificada, motivo por el cual fue apresada y privada varios años de libertad.
A su salida de la cárcel, fue expulsada de Madrid, lo que la llevó hasta Valencia donde falleció ayer a los 87 años.
Como "muy buena persona y muy activa" la recuerda Gervasio Puerta, presidente de la Asociación de de Ex Presos y Represaliados Políticos Antifranquistas, entidad en la que Mari Carmen militó de forma "muy laboriosa", ha explicado Gervasio a Público.es.
Juventud entre barrotes
Mari Carmen, la joven activista de Madrid, fue detenida por la Policía franquista y encarcelada en 1939 junto a un grupo de militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) cuando tenía 16 años. Durante escasos meses compartió prisión en Ventas con sus compañeras y amigas de la organización política ya que pronto la injusticia y la sinrazón la separaron del trágico final que la dictadura tenía reservado para las muchachas madrilenas de la JSU.
El padre de Mari Carmen fue fusilado y sus restos aún los busca su hermana Ángela, de 91 años.
El 5 de agosto, trece jóvenes mujeres, entre las que había 7 menores de edad, fueron fusiladas por pertenecer a esta organización en el paredón del Cementerio del Este (hoy cementerio de la Almudena, nombre con el que lo rebautizó Franco).
Tras su ejecución, las jóvenes pasaron a la historia con el nombre de 'Las Trece rosas'. En realidad fueron 14 porque Antonia Torres, que se libró en ese momento porque en su expediente figuraba como 'Antonio', corrió la misma suerte meses después, en febrero de 1940.
Su historia fue reconstruida hace unos años en la novela de Carlos Fonseca, adaptada más tarde al cine. Carmen, al que el grupo de mujeres conocía como la 'peque' por ser la menor de todas ellas, fue condenada a 12 años y desterrada a 350 kilómetros de Madrid al recobrar la libertad. Fue entonces cuando comenzó su nueva vida en Valencia donde vivió con su hermana Angelita, que también había sido detenida y posteriomente liberada por no pertenecer a las JSU.
Búsqueda del padre
El drama de estas hermanas fue más allá de su reclusión en la cárcel de Madrid. Al padre lo fusilaron junto a otros 17 presos, y otro de los hermanos, piloto de la República, también fue encarcelado. Precisamente su hermana Angelita, de 91 años, sigue luchando por encontrar los restos de su padre.
La muerte de Mari Carmen ayer en Valencia, uno de los últimos testigos de esos primeros episodios de represión, ha conmocionado a representantes políticos de la izquierda como la Fundación Trece Rosas que, en palabras de su Presidente José Cepeda (PSM), la ha recordado como "una mujer irrepetible que con su aportación a la memoria colectiva de aquel hecho histórico, ha permitido que millones de españoles, 70 años más tarde, conozcan esa parte de la historia que estuvo silenciada por el caudillo".
"Su nombre, sus ideas, su lucha, su trabajo hoy están más vigentes que nunca en Madrid, en España y en el mundo; y su memoria al igual que la de su padre y sus compañeras de las Juventudes Socialistas Unificadas, jamás será borrada ya de la historia" concluyó Cepeda, rememorando las palabras que dejó escritas una de las rosas, Julia Conesa, antes de morir: "Que mi nombre no se borre de la historia".
Posted by : SaiZa on lunes, 18 de octubre de 2010 | Etiquetas: Emoción, Mari Carmen Cuesta, Memoria, Trece Rosas, Tristeza | 4 Comments
Sino Sangriento: Homenaje a Miguel Hernández
Dirigida por Marcos Ana y con guión de la tertulia literaria "La Aldaba".
Posted by : SaiZa on sábado, 16 de octubre de 2010 | Etiquetas: Emoción, Homenaje, Marcos Ana, Miguel Hernández | 3 Comments
El Exilio y Canto a la Libertad
Ahora no me puedo extender en palabras, pero solo pido que sople el viento de la memoria y que nunca se olvide tantas esperanzas truncadas, que nuestras raices no se borren de la Historia.
Os dejo el reportaje de "El Exilio" que emitieron ayer en la segunda de televisión española. No os lo perdáis. Besos.
Mi despedida y homenaje a J. Antonio Labordeta, un referente para los que amamos la libertad.
Posted by : SaiZa on lunes, 20 de septiembre de 2010 | Etiquetas: Canción, Emoción, Exilio, Homenaje, Libertad, Memoria Historica | 2 Comments
YO SOY....
En el grupo NO VOY A PERMITIR QUE LOS CRIMENES DEL FRANQUISMO QUEDEN IMPUNES, se ha creado en el foro de debate un espacio llamado YO SOY....... para que quien quiera cuente en primera persona la historia de su familiar o amigo, un bonito homenaje a todos los que dieron su vida por la libertad, y que por la cruel represión franquista llevan olvidados mucho tiempo, es hora de que la invisivilidad de las victimas sean visibles y honrados por todos. ¡Salud, Memoria y Libertad!
YO SOY un jóven de 21 años, no recuerdo mi nombre, ha pasando tanto tiempo...., lo que no olvido es que un amanecer escoltado por la guardia civil, junto a otros compañeros y compañeras me sacaron de la cárcel de Ocaña, y en la tapia del cementerio nos fusilaron a todos. Uno de nuestros verdugos estaba borracho y falló varios tiros, alguno quedamos mal heridos y el cura del penal nos iba dando el tiro de gracia.
Después, mi cuerpo junto al de mis compañeros y compañeras fue trasladado en una carretilla y como si fuesemos sacos nos arrojaron a una fosa común del propio cementerio unos sobre otros; nos cubrieron con cal viva.
Mi madre me buscó toda la vida, nunca fue avisada de mi ejecución, también ignoraba porqué me habian detenido y juzgado, al igual que yo; incluso desconcía donde estaba encarcelado.
Ya casi centenaria consiguio conocer el paradero de mi cuerpo y pudo llevarme unas flores, creo que fallecio al poco tiempo, pero pudo cumplir con su más acariciado deseo.
Yo que no recuerdo mi nombre, espero junto a miles de personas que corrieron idéntica suerte a la mia, que se haga justicia, que nuestros nombres y nuestras anónimas y sencillas vidas no queden en el olvido y que el régimen opresor que nos asesinó no quede impune.
Por Carmen Díaz Escobar
Posted by : SaiZa on jueves, 17 de junio de 2010 | Etiquetas: Emoción, Homenaje, Memoria Historica, Recuerdo | 3 Comments
Hoy 14 de Abril
Son muchos los actos y varios los acontecimientos de los que podria hacer referencia hoy.
Como son "Los Premios 14 de abril" convocados por Izquierda Unida de Rivas Vaciamadrid, cuya categoria Memoria Historica, estaban convocados muchos merecedores de ese premio, como es mi querido Andres Iniesta "El niño de la Prisión", pero que finalmente se lo han otorgado al luchador infatigable y generoso Marcos Ana, cuyos premios se entregarán el próximo Sábado 17 de Abril en el transcurso de la Fiesta Republicana que Izquierda Unida de Rivas Vaciamadrid celebrará en la pista cubierta de patinaje del Polideportivo Cerro del Telégrafo.
O la convocataria en apoyo al Juez Garzón, o el homenaje de actores y politicos al Poeta Miguel Hernandez, entre muchos otros actos convocados para hoy 14 de Abril.
Pero yo hoy me quiero quedar con los recuerdos y la Poesía de una gran mujer, una mujer sencilla, que lleno mi corazón de estrellas y bonitos sentimientos, que con cada uno de sus poemas, despertaba en mi la sensibilidad y la conciencia de lo verdaderamente importante.
Os dejo con uno de sus poemas dedicado a Marcos Ana en el día de su cumpleaños y que llegó a su destino con un año de retraso, pero que igualmente es como si nosotros se lo pudieramos dedicar a ella. Un besazo Carmina, seguiré tus versos en la luna, cuida de nuestras estrellas. ¡Salud, Memoria y Libertad!
Buscando las estrellas
de unos viejos zapatos,
encontré a un poeta
enamorado de la vida.
Tropecé con sus ojos,
siempre puros,
siempre abiertos
a la ilusión, al amor...
A la aventura,
de vivir cada día
como un hombre.
Y abiertos a encontrar
las estrellas, que aunque lucen,
jamás se ven a mediodía.
Las vislumbra, las coge
y las esparce.., a manos llenas
por la vida
de aquellos que quisieron
encontrarle.
De aquellos, que ni siquiera
conocía.
Quizás, cuando buscaba
en mis zapatos,
encontré una estrella…
Una de las que él…,
a manos llenas repartía.
(Para Marcos Ana. enero 2009 )
Posted by : SaiZa on miércoles, 14 de abril de 2010 | Etiquetas: Amistad, Emoción, Memoria, Recuerdo | 2 Comments
Marina: El Final 1973
1971 Triunfo de la esperanza 26 de marzo. 18 y ejido.. vimos nacer y crecer al Frente Amplio. Algo que no se podía tolerar. Argentina, Chile con Allende. Había que podar de raiz………..El Imperio, insaciable, no permitiría la posibilidad de un mundo mejor.Pero latino América es indoblegable. La historia lo iría a demostrar.
1973
Seguramente todos los uruguayos que tenemos memoria de ese año, lo asociamos a nuestra historia personal. Sabemos de memoria la edad que teníamos sin necesidad de calcularla, qué estábamos haciendo cuando se trasmitió la noticia del golpe de estado y hasta como estaba el tiempo ese día de invierno en Montevideo. Veníamos llevando desde hacía años, la cuenta de amigos y familiares presos, de los que podían escaparse al exterior y de los que se tenían que ir, por la pérdida de sustento económico.
Ir al liceo todos lo días era riesgoso. Allanamiento en los locales de estudio, gente armada mezclada en los grupos de clase, entradas intempestivas de policías o soldados en las aulas, llevando compañeros de quince o dieciséis años presos. Gases, corridas, golpes, enfrentamiento de tanques y caballos contra la gente, jóvenes algunos casi niños. Huelga general desde el momento del golpe, fábricas y centro de estudio ocupados.
Clausura de diarios y publicaciones de protesta, censura de todo tipo, películas, programas radiales, planes de estudio, libros, eran las vivencias cotidianas.
El Popular estuvo clausurado, y cuando pudieron volver a sacarlo, a papá le asignaron la tarea de ser el redactor responsable. En ese tiempo, más que un mérito, un compromiso peligroso.
Como respuesta al famoso llamado de “a las cinco de la tarde”, los ómnibus descargaban gente de todas las edades en las paradas del centro de Montevideo. El nueve de julio de ese año, encontró a la calle18 de julio llena de gente corriendo, tratando de esquivar caballos al mando de soldados con órdenes de represión, desesperados buscando hijos, hermanos o compañeros.
Un pueblo manifestándose en contra de la dictadura militar impuesta, fue castigado nuevamente.
En El Popular irrumpieron arrasando con todo, incluso con los trabajadores del diario, que quedaron literalmente bajo las botas de los soldados, que así los llevaron y encerraron en el Cilindro Municipal, clásico estadio de básquetbol montevideano que usaron de prisión, agrandando el espacio locativo carcelario.
Me acuerdo de todo. Las visitas a través del alambrado. El gallego Aurelio ingeniándosela para entrar a verlos, simulando ser el verdulero o el encargado de llevar leña.
En ese momento, a pesar de años de despedidas y llantos, no imaginamos la magnitud de lo que ya pasaba, y lo que se estaba preparando. Se hizo la noche sin aviso. Miedo, clandestinidad, persecución dolor y muerte como nunca hubiéramos imaginado, enfrentando la dignidad de nuestra gente. Miradas cómplices, poemas y canciones, se opusieron como se pudo al terror. Resistió la carta popular, llegando a manos del pueblo, continuación clandestina del Popular, que sus periodistas seguían imprimiendo.
Destierro, destrucción cárcel y tortura, contra la unión de la resistencia y solidaridad de personas comunes que defendían el sueño de un mundo para todos. América arrasada otra vez.
Desde la noche anterior a mi casamiento en el inicio de 1976 hasta que nació mi tercer hijo en el 83, papá sufrió la cárcel, después de estar un año desaparecido, pasando de cuartel en cuartel.
Prefiero anexar documentos y testimonios, a relatar esta parte de la historia que con tantos compañeros compartió. Guardo los documentos que muestran la solidaridad en todos los idiomas.
Pero sobretodo guardo su risa, la esperanza transmitida y las palabras escritas en el corazón rasgado en un baño de cuartel: besos a todos “ánimo”.
Confío en él, y en la bandera que nos pasó, y aunque a veces nos cueste sostenerla, surgirán siempre manos que no la dejarán caer. Marina Weinberger
Este es el último relato contado por la memoria de Marina Weinberger, a la que tengo que agradecer que haya escogido el Rincón de la Memoria para compartir con todos nosotros sus recuerdos y emociones. Muchas gracias, y Feliz Noche de Reyes.
Posted by : SaiZa on martes, 5 de enero de 2010 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 5 Comments
Marina: El periodista
El Periodista
Mientras nosotros hacíamos nuestras primeras experiencias, papá reconocía cada adoquín de las calles del Cerro, caminadas de memoria rumbo a los frigoríficos. Dicen los viejos obreros, compañeros que lo recuerdan, que lo sentían parte de ellos y sus problemas, diferenciado por la libreta de apuntes de tapa negra, que siempre recuerdo en su mano, o sobresaliendo por el bolsillo de su saco gris. Papá no me hablaba de política, pero respondía a mi provocación casi despectiva de planteos radicales y ataques sin argumentos, a su organización política.
Trataba de transmitirme su opinión, de que estudiantes e intelectuales, debíamos acompañar en sus reclamos, a los que verdaderamente generan la riqueza, de la que algunos se benefician más que otros. Confiaba plenamente en la clase obrera, y desde el lugar de periodista que eligió, se comprometió con ella.
Del local de la calle Justicia, el recuerdo surge sobre todo desde fotografías impresas en blanco y negro, en papel brillante. Una, en la que estamos mi hermano y yo, amarrados de cada mano de papá, frente a la puerta enorme de madera repujada del diario, con un pomo de bronce reluciente, reproduce la sensación casi olvidada, de traspasarla. Sabía que adentro papá nos dejaría teclear en su máquina de escribir Remington.
Cuando se mudó el Popular a la esquina de Rio Branco y dieciocho de julio, hubo festejos, ya que la sala de Redacción era más grande y cómoda, y en el subsuelo funcionaba la linotipo de hierro negro. Era una máquina monumental, de dos pisos, con ruido a ferrocarril, donde páginas enormes armadas con tipografías de metal que se juntaban como un puzzle, se copiaban en papel. Entre ese estruendo infernal, olor a tinta y gente tomando leche, papá veía salir cada madrugada el diario de denuncia, que parían cada día con el esfuerzo de todos.
Unos años después, compraron la moderna impresora offset , que los llenó de orgullo, le dio color al popular, y les duró poco tiempo.
Nos gustaba visitar a papá en su lugar de trabajo. Aurelio nos sacaba fotos, Acassuso, Porley y otros de sus compañeros, nos ofrecían prestados sus queridos instrumentos de trabajo, que hacía que nos sintiéramos periodistas.
Los autógrafos no valorados en ese momento, es una de las pérdidas de las que más me arrepiento. A cada artista, escritor o actor que visitaba o entrevistaban, mi padre le pedía un autógrafo para mí, que debía ser con dedicatoria. De algunos me acuerdo de memoria, ninguno conservo. Mercedes Sosa, Zitarrosa, Serrat, Reed, Quilapayun , y otros que no retengo, fueron casi obligados por él, a escribir con cariño, para una hija desconocida.
Posted by : SaiZa on lunes, 4 de enero de 2010 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 2 Comments
Marina: Hijos
Hijos
Mi primer hermano y yo, nacimos con diferencia de un a
ño y poco, en los últimos años de la década del 50, en el barrio Buceo.
En esos años papá, que ya era periodista del periódico Justicia, participó de la fundación del diario El Popular, órgano escrito del Partido Comunista del Uruguay.
Desde ese momento, escribió sin parar, yendo de las fábricas a los frigoríficos. Hablando con los trabajadores en las obras o en los locales sindicales, poniendo en palabras impresas, sus esperanzas y las dificultades que sufrían. Todos hacían de todo un poco. Escribían las notas, corregían las impresiones y repartían el diario.
El “gallego Aurelio”, fotógrafo incansable, frecuente compañero de mi padre en la cobertura sindical, tocando el timbre de mi casa en la calle Cuñapirú, mientras mamá se quejaba por la hora, son memorias que se reiteran de mi infancia.
Aunque ella siempre creyó en la justeza de sus ideas, y cotidianamente vivía con sus alumnos, las injustas diferencias de posibilidades, siempre discutieron mis padres por las horas que destinaba él a una profesión, que ejercía con obsesión militante. Hasta que no veía salir el primer diario, sin una sola falta de ortografía, papá no volvía a casa.
Lo dos desempeñaron sus tareas con la pasión y confianza que merecía el sueño de muchos, de un futuro en construcción.
Durante los primeros años de escuela, recuerdo la primera oración infaltable en la clásica redacción : Mi familia. “Mamá es maestra y papá periodista”. Hasta ahora me conmueve escribirlo, evocando el orgullo que me provocaba en los años escolares. Lo que sí era difícil, dar la verdadera respuesta a la pregunta, con casi sólo dos opciones en esa época, sobre la preferencia política de mis padres. Cuando comprobé que mis compañeros se alteraban con la de “mi padre es comunista”, por un tiempo intenté contestaciones evasivas. Buenos amigos, que muchos hasta hoy lo son, no entendían como mi padre siendo bueno, había tomado una opción casi maléfica en su representación. El sentimiento de traición parental que me invadió, me afirmó en tratar de mantener respuestas contundentes, con reflexiones agregadas y hasta un resto de desafío, dirigida a niños que yo pensaba, estaban mal informados.
Basaba mis explicaciones, repitiendo lo que oía en casa. Tal vez más, en lo que veía, del actuar desprendido y desinteresado de mis viejos.
Mi infancia pasó entre padres que trabajaban, militaban y discutían, abuela, hermanos, muchos primos, y personas que ayudaban en nuestro cuidado. Íbamos a la escuela, dónde mamá trabajaba de maestra en esa época, y en la que antes, había sido alumna. Sus recreos, los amigos y las moreras del patio, es una de las primeras cosas que evoco, cuando pienso en mi niñez. Pero además, entre otras cosas, las tardes que pasamos con mamá y sus colegas en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, para lograr la in entendible para nosotros, Ley de Equiparación. Jugábamos a patinar hasta cansarnos, en los resbaladizos pisos de mármol con otros niños, hijos de compañeras de mi madre, transformando la lucha gremial en juego, con un fin de paseo, calentando el invierno tomando café con leche, en el Bar Alcalá, frente a la Facultad de Medicina.
El recuerdo del “cuba sí, yanqui no” cantado desde los hombros de papá, en alguna manifestación, me generaba contradicciones a la hora de no incluir la bandera cubana con la otras de Latinoamérica, cuando estudiábamos la integración de la Organización de Estados Americanos, en quinto año de escuela. La gravedad de lo conflictos sociales uruguayos derivados de una creciente desigualdad de oportunidades, con gran prepotencia gubernamental, la viví con todo su peso. Pensaba con rabia y angustia, en el asesinato de un joven estudiante de Veterinaria, que como mis padres, sólo quería un mundo mejor. En el entierro de Liber Arce, caminamos con mi hermano muchas cuadras, acompañando a papá y mamá conmovidos y silenciosos. Seguramente ese momento, marcó en nosotros y en muchos niños de entonces, la comprensión de la tan repetida, palabra compañero.
Estrené el liceo en el 68, año mundialmente eclosionado por los mayos de aquí y de allá. Aun con doce años recién cumplidos, era inevitable no comprometerse con los cambios que se veían cerca. La lucha por el precio del boleto de estudiante y los peajes en solidaridad con los obreros de fábricas en lucha por despidos, cierres y salarios, me encontró al inicio de mi adolescencia. El sentimiento de solidaridad con compañeros y profesores durante los cursos paralelos dictados en locales sindicales, en respuesta al cierre de clases en secundaria, marcó la mitad del 69. Y el cielito de fondo cantado por Los Olimareños, lo convirtió en un año inolvidable.
Creo que, aunque nunca lo dijo, mi padre sentía temor por nuestra exposición al peligro, frente a la represión que se extendía. Tengo la impresión que lo desgarraba esa sensación, que incluía nuestra protección, más que el temor por su propia suerte, durante el combate por su ideas. Como sea, el sentimiento intenso de aquellos días adolescentes, tienen el gusto a un tiempo intensamente dado y compartido, que muchas veces extrañado, se hace necesario reproducir.
Gerardo, mi hermano menor
“Si tenés un hermano diferente a los demás, pensás que en el cromosoma que le sobra tiene todo lo que le falta. Podía haber enseñado matemáticas como el otro, ser médico o lo que quisiera. Podía tener las manos como todos y los ojos, además de tener el mismo color, ser parecidos en la forma. Pensás que no lo hubieran mirado con compasión cuando era un niño, y con distancia y algo de temor cuando adulto. Que podría haber compartido la vida desde otro entendimiento, aprovechado de una inteligencia que no tiene. Si tenés un hermano diferente no pensás donde está codificada la bondad que tiene. Dónde la capacidad de disfrute, de sorpresa. La capacidad eterna de jugar, de abrazar. No pensás que a los demás nos falta lo que a él le sobra. El destierro del malhumor, la codicia , la avaricia , la envidia. El triunfo de la vida de las percepciones, los afectos. El contacto con la tierra, con la simpleza. No pensás en aprender lo que enseña, porque hay que modificarlo, hacerlo más parecido, más aceptable. Para sobrevivir independiente, necesita las capacidades que le faltan , no las superiores que pueda conectarlas a las suyas. Las más salvajes, las que se perdieron en su secuencia de ADN.”
Marina Weinberger
Posted by : SaiZa on domingo, 3 de enero de 2010 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 1 Comments
Marina: Mi Madre.
“Estando con la nieta en la misma casa en que ella nació, a pocas dunas del mar, se pregunta si el olor es el mismo que sentía hace setenta años cuando en la galería su madre hacía los tallarines caseros y se cocinaba el tuco en la olla de los domingos. Los nietos podían ayudar dando manija a la máquina de metal donde por los agujeros salían perfectos. Cuando se hacían ñoquis los pasaban por el tenedor y cuando tocaba ravioles los cortaban con una ruedita de metal con mango de madera.
Le cuenta a Inés, su nieta menor, que cuando ella era niña, se usaban unos trajes de baño que cubrían mucho el cuerpo, incluso para los varones. Después de hacer la digestión, podían ir a la playa hermanos y primos, siempre que se cuidaran entre todos.
Este domingo quiere sentir ese olor y no puede. Con la nieta juega a las cartas, hacen los trabajos escolares, leen. Igual sabe que ese olor que añora, no es el que le quiere dejar a Inés. Y sin embargo es el aroma extrañado de su madre, de sus cuidados. No de su padre, el Doctor, que reclamaba rapidez en el tendido de la mesa, su vaso de agua con limón y las uvas. Las uvas, que había que servirle en su dormitorio, antes de la siesta.
La madre de la abuela, llevaba orgullosa un apellido escocés con tantas consonantes como batallas ganadas agregaba el nombre. Pero ni tocada por la orden de Ricardo Corazón de León podía dejar de correr solicitada por el marido.
Fueron a la misma escuela. La abuela, primero a aprender, después a enseñar.
Su hija primero, y después los nietos, trajeron la túnica con las mismas manchas violetas de las moras que sacaban del árbol en el recreo ( y que siempre estuvo prohibido). La oreja de la llama de yeso que está en la entrada, sigue rota o la arreglan de vez en cuando.
Cómo le explica a su nieta entonces, cómo todo cambió tanto, si los frutos siguen en el árbol para que todos los sigan alcanzando. Le enseña como puede que hay uvas malditas y moras benditas, que por suerte no se pueden heredar las dos, pero la nieta prefiere seguir el partido de escoba de quince.
Se da cuenta que no puede contarle mucho de los orígenes de sus padres, de sus tíos, de lo que más se acuerda es de aquellos olores, de la playa y de las uvas. También de aquellos fines de año con sus cinco hermanos, la fiesta en su casa de todo un barrio, el perro encerrado en el baño del fondo porque se asustaba del ruido de los “cohetes”. Venían los vecinos, se asaban los corderos y ahí sí los niños casi lograban la propiedad de todo el fondo. Hermanos, primos y amigos se cansaban jugando a “la mancha”, el paso la piedra y no la recibo y más tarde hasta el juego de la “verdad o consecuencia”. Algunos niños daban besos como pagos de prenda. Otros decían la verdad.”
Mi madre, la novia, la esposa.
El entusiasmo de mi padre estaba puesto en la escritura. Por la vía de los hechos se convirtió en periodista. Pasó del boletín del liceo, a escribir en cualquier publicación de contenido social o gremial con la que se vinculaba. Aun siendo muy joven, adoptó el convencimiento de la justeza del pensamiento marxista, como guía de lo cambios que los hombres del mundo se debían. Creía en un futuro destinado a la humanidad, donde fuera posible, la paz y el pan para todos. Ingresó a una organización de jóvenes comunistas, y en un baile que organizaban sus compañeros, de un Centro que llamaban “El estudiantil”, conoció a mamá.
Había ido acompañada por su hermana mayor, mezcla de cuidado y complicidad. Hablando con ella, mi padre supo, que la osada morocha con quien rápidamente entabló conversación, era una de los seis hijos de un médico comunista, bastante conocido en esos tiempos, en los círculos políticos de izquierda.
Por casualidades que parecen signos premonitorios, estaban leyendo el mismo libro, que por lo que ellos cuentan, fue tema de su primer encuentro. Al despedirse, él olvidó devolver una petaca con polvos de maquillaje que ella pidió le guardara en el momento del baile, en el bolsillo del saco. Con el pretexto de devolución, papá emprendió su primer viaje al costero balneario de Malvín, donde mamá vivía con sus padres y cinco hermanos. Seguramente no imaginaba en ese momento, las circunstancias que él mismo protagonizaría viviendo en esa casa, mucho años después. Llegar hasta ahí en bicicleta, transitando por pocas calles, muchas dunas, y cruzando arroyos, no debe haberle resultado fácil. Pero a juzgar por los acontecimientos futuros, mi madre debió haber desplegado una especie de embrujo que la trasciende, provocando que los viajes a pedal, fueran cada vez más frecuentes, y menos fatigantes. No creo que mis abuelos maternos hayan aprobado desde el inicio la elección de mamá, por un muchacho pobre con nada más por bienes, que buenas intenciones. Se me ocurre esto, pensando en mi abuelo, siempre con aires de gran doctor, comunista, pero siempre dirigente, después de haber sido diputado batllista. Y mi abuela, de sangre buena, pero azul, con un apellido escocés de muchas consonantes.
Lo real, es que mis padres siempre disfrutaron relatando, la historia del inicio de su noviazgo. Tanto, que ahora mamá la sigue contando, convertida en cuento, a nietos y bisnietos.
Con veinte años, recién regresada de magisterio, trabajaba en una escuela rural en las cercanías de Tala, en el departamento de Canelones. Aunque en el mapa figura cerca de Montevideo, la realidad geográfica y las posibilidades de comunicación y transporte, que eran insuficientes, hacían del lugar una región lejana. Por esas razones, mi madre daba clases y vivía en la escuela de lunes a viernes. Tenía alumnos de todas las edades, que llegaban a caballo y muchos de ellos, no conocían el mar viviendo a pocos kilómetros de la costa. Ella disfrutó transmitiéndoles lo que podía, y compartiendo sus vidas. Los fines de semana, si daba paso el arroyo, que se desbordaba con las lluvias, volvía a Montevideo. Le gustaba el campo, sabía cabalgar y creo que si hubiera sido decidido sólo por ella, hubiéramos nacido en la campaña y no en la ciudad como lo hicimos.
Marina Weinberger
Posted by : SaiZa on sábado, 2 de enero de 2010 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 2 Comments
Marina: Montevideo
2- Montevideo
A los doce o trece años de edad, estas ideas se fueron aclarando en el apartamento Montevideano de su hermana mayor, que, cómo si fuera un símbolo se llama Clara. Ella fue la primera en dejar la casa paterna, y trabajando de vendedora en una tienda, alquiló una vivienda, en el barrio céntrico del Cordón. Además de los hermanos que iban llegando, esa casa recibió a amigos de todos ellos, estudiantes y trabajadores, y se convirtió en un centro juvenil, de discusión literaria, política y filosófica. Casi a sesenta años, a veces encuentro a algún viejo amigo de ellos, que sonriendo recuerda aquel lugar.
Es difícil imaginar a la elegante tía Clara, como una de las responsables del camino elegido por mi padre, desde que entró al liceo y para toda la vida. Pero el brillo que mantienen sus ojos verdes, trasmite hasta ahora, una pasión conquistadora. Y entiendo, como aquellos jóvenes, veinte añeros de los ´50, confiesan aun, con una casi sonrisa, el amor por su mirada.
Mi padre, entró con doce años al liceo Público Instituto Vázquez Acevedo en horario nocturno, ya que durante el día trabajaba en una industria metalúrgica, donde se fabricaban tapas de metal, para botellas de vidrio.
Nos transmitió una imagen de alumno aplicado, que ahora no estoy tan segura, corresponda completamente, a la realidad.
Lo cierto es que siendo estudiante del “IAVA”, como aun se nombra ese liceo, comenzó a escribir, tratando de entender una guerra lejana, que afecta a la humanidad y desgarra a su familia. Con un grupo de amigos, alumnos del liceo, publican un boletín, que ellos mismos escriben, programan, copian en un mimeógrafo y reparten a sus compañeros. Se dedican a la difusión del conocimiento de situaciones injustas sobre problemas cotidianos, que lo incluyen a él, a su liceo y a sus colegas, tratando de proponer soluciones colectivas. Pienso que fue ese sentimiento el que definió sus acciones, luego tal vez, sobre bases más sólidas de pensamiento, pero con la misma intención, durante toda su vida.
A esta altura del relato, me detuve a analizar si una admiración desmedida, o una percepción alterada de mis recuerdos infantiles y juveniles, no hacen al testimonio familiar perder valor. Si así fuera, mis disculpas, pero no puedo modificar el curso de mis recuerdos, ni evitar transmitir los valores más queridos que él me entregó. Le debo la convicción, de que en el mundo hay muchos hombres buenos, y hace falta que se cuenten sus historias.
No conozco muchos detalles de esta etapa de su vida, pero sí sé, que quería entrar luego de terminar secundaria, a la Facultad de Arquitectura. Abandonó esa idea, por falta de tiempo, y el orden de sus opciones. Concomitante con los estudios secundarios, cursó un bachillerato técnico, y egresó de la Universidad del Trabajo, convertido en mecánico tornero. Como en verdad parece que era un alumno destacado, accedió a un cargo para desempeñar su oficio, en las líneas aéreas del Estado.
Si no hubiera visto fotografías de papá con mameluco, trabajando en los aviones, hubiera pensado que no era cierto. La imagen que tengo de él, tratando de arreglar algún desperfecto hogareño, no concuerda en lo más mínimo, con ese antecedente. Lo consideré siempre un intelectual incapaz para realizar con éxito, cualquier tarea manual. Revivo episodios de canillas goteando con “cueritos” mal cambiados, cisternas perdiendo agua, apagones a continuación de corto circuitos provocados sin intención, al querer reparar algún artefacto eléctrico y otros ectcétera. La argumentación era siempre distinta, en defensa de su destreza, aunque nunca lo vi preocuparse demasiado, por demostrar habilidades que decía poseer. Ni siquiera mi madre apoyaba su versión en ese aspecto. Y eso que se conocieron en la época que él trabajaba en PLUNA al inicio de la década del cincuenta. Para ser precisos, en esos tiempos, ya había decidido dejar ese trabajo, para dedicarse por entero al periodismo.
Marina Weinberger
Posted by : SaiZa on viernes, 1 de enero de 2010 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 0 Comments
Marina: Desembarco en Uruguay
1- Desembarco en Uruguay
Si esto es literatura testimonial o no, deberán decidirlo los lectores. Pretendo solamente ser la voz de mi padre, después de que se le terminaran las palabras. Creo que él lo permitiría, y aunque me quedan dudas sobre su consentimiento, decidí que su testimonio aunque individual, se debe también al colectivo, porque esa fue, la razón de su vida.
Murió de verdad hace trece años. Ya antes, muchas muertes había él resucitado. Dicen los que lo conocieron, que era un hombre bueno, periodista y revolucionario.
En mil novecientos veintiocho nació, sexto hijo de padres inmigrantes de una Europa de entreguerras. De los diez hermanos fue el primero en nacer en Uruguay. Sus padres, los dos judíos húngaros, vivían en un pueblo de la campiña de centro Europa, donde nacieron sus cinco hermanos mayores, dos hombres y tres mujeres. Ellas conservan su nombre.
A los dos varones mayores, los rebautizaron en el puerto de Montevideo, cuando bajaron del barco en el que cruzaron el Atlántico en un viaje que duró varios meses. Nombres como Wella no se concebían en este país, para un niño de siete u ocho años. En ese instante, y por decisión del funcionario aduanero, pasó a tener el nombre que llevó hasta su muerte, el tío Adalberto. De Leopoldo, el segundo varón, no sé su nombre original.
Montevideo fue sólo una escala, y los cinco hijos más que tuvieron Ignacio y Leonor, mis abuelos con nombres también “traducidos” a su llegada, nacieron en Paysandú. Eligieron para instalar a su familia, la capital del norteño departamento, construida como puerto defensivo junto al río Uruguay.
Los “sanduceros”, pobladores y oriundos del lugar, siguen llamando a la ciudad “La Heroica”, en honor a un episodio histórico de resistencia popular.
Seguramente mis abuelos murieron sin conocer la historia de Leandro Gómez, y de la bárbara conquista, que mi padre, como tantas otras cosas, no tuvo oportunidad para contarles.
Ellos conocían sí la miseria y otros lastres, de una guerra que parecía no parar nunca. Por eso, la diáspora que sufrían y la discriminación eterna, hizo que siguiendo sus tradiciones más arraigadas, se negaran a disfrutar nietos, que como mis hermanos y yo, nacimos de una madre de familia entre atea y cristiana.
Según los recuerdos de papá, su madre cocinaba como en su país y el abuelo tenía gusto por las cosas ácidas, el pescado medio crudo, y unas galletas sin gusto que comían por costumbre. Tenían buenos vecinos, que suplantaron a los aduaneros en la adjudicación de los nombres de los hijos uruguayos, y mi padre fue favorecido con la nominación de Ismael. Cuidaban un terreno circundante a su vivienda, y con las plumas de los gansos que criaban, Leonor hacía abrigos para las camas de sus hijos. Nunca llegó a saber que una de sus bisnietas, aun conserva uno de esos acolchados, que calienta sus noches de invierno Montevideano. Además de las tareas de la casa, y el cuidado de sus diez niños, la abuela atendía a los animales. El padre, vendía frazadas a domicilio, con un socio de la colectividad judía, y cantaba en la Sinagoga de la ciudad, pensando tal vez, en su pueblo Húngaro. Pensaría en otra lengua tratando de criar a los hijos en un país lejano, intentando no perdieran lo único que él había traído, su voz, sus recuerdos y sus creencias.
Las historias que nos contaba mi padre vinculadas a su niñez, transmitían vivencias alegres. Y las que no lo eran tanto, quedaron en nuestra memoria, como divertidas anécdotas familiares. Las idas a la escuela en bote cuando Paysandú se hundía en el río Uruguay, y su casa quedaba casi toda sumergida, era en su relato, una aventura divertida, con detalles de juegos y mudanzas. Narraciones, que iba adaptando según nuestras edades, fuente de lo que aquí cuento, por lo que supongo, no todo corresponde a la realidad.
La canción del “Sabalero” dedicada a los pantalones cortos de niños pateando una pelota de trapo, aunque transcurre en otro departamento del país, lo identificaba plenamente con su infancia sanducera. Tiempos de pobreza, contados a través de lo divertido que fue ir a la escuela en Concepción. En esa ciudad Argentina, situada al otro lado del río Uruguay, tuvieron que afincarse un tiempo, por problemas económicos dejados en la orilla de enfrente.
A los doce años, siguiendo la ruta a la Capital, tomada antes por algunos de sus hermanos mayores, se despidió de su familia y su Paysandú natal, para iniciar la etapa liceal y laboral. Cambió lo pantalones cortos, por los largos, estrenando la adolescencia recién instalada. Nunca olvidó y siempre nos recordó, sus inicios de nadador en el río, el club de Remeros, la casa con la marca indeleble en la pared, del nivel del agua, que rememoraba las inundaciones.
El amor a sus padres, a los que imitaba hablando un mal yidddish, hizo que no sintiéramos rencor por abuelos que no quisieron conocernos. Regresaron a Europa tan pronto como pudieron, acompañados por sus dos hijos varones menores, y murieron en Israel, sin otorgarse ni darnos la posibilidad de quererlos.
Mi padre conoció, a pesar de su corta edad en esos tiempos, el sufrimiento que ellos padecieron durante el transcurso de la segunda guerra mundial.
Noticias que llegaban, y sobretodo las que no llegaban, eran causa de los llantos evitados frente a sus hijos, de Ignacio y Leonor.
La expresión triste de la cara de mis abuelos, que conservo en pocas fotos sepia y desteñidas, no coinciden con la representación que tenía de ellos con las casi fábulas que nos contaba mi padre. Mi abuela, cubierta con un pañuelo su cabeza, dirigiendo un barco pintado sobre la fotografía, con una tripulación de niñitos rubios, con rulos y ojos asustados, es una de las imágenes familiares que más pesar me producen.
Los parlantes en la calle principal de Paysandú anunciando a toda voz, el triunfo de las fuerzas aliadas, fue según papá uno de los primeros anuncios políticos que movilizaron sus sentimientos, relacionándolos con su historia familiar. Marina Weinberger
Posted by : SaiZa on jueves, 31 de diciembre de 2009 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 4 Comments
Marina: Carta a mi padre Preso
Escrita en el 2002, siete años después de su muerte.
“Ese cinco de enero nos pediste le compráramos a mamá el disco de Paco Ibáñez que tiene “Palabras para Julia”. Cumplimos el encargo. En la siguiente visita a través de teléfono y vidrio, confirmabas y nos pedías detalles del cumpleaños.
A pesar de la pelada, del veintidós once en el frente y la espalda del uniforme gris , y de tantas otras cosas, llegabas con tu risa, tus gestos, tu orgullo irreducible de no fumador. La semana anterior a la visita en el penal, llenábamos el bolso de “plastillera” con lo permitido, mamá te ponía chocolate picado, creo que hasta en el jabón en polvo.
Su calor se incorporaba a las calorías. Siempre me impresionó su adicción a mandarte chocolate y nueces. Desde la época de las primeras visitas en el cuartel de la Paloma de tu querido barrio del Cerro, cuando arriesgaba mucho por una tableta. Pero era una cuestión de principios. Eso y conseguir las famosas pastillas de proteínas de pescado en la Facultad de Veterinaria.
Tus nietos siguen creciendo.
Ahora Elisa tiene veinte años. A través de ese vidrio con teléfono, que no separaba en las visitas, me diste a elegir entre ese nombre y otro. Estábamos seguros que venía la nena después de los dos varones. Lleva esa alegría que siempre le pintó la cara, y que ella pinta en lo que encuentra.
Inés también juega Pero tiene más miedo. Y nunca jugó en el patio de visitas del Penal.
Los ojos de los compañeros de cuarto año B son iguales a los de los hermanos grandes, pero tiene nueve años y no quiere mirar el informativo.
Joaquín heredó tu gusto por la natación. No nada en el río, ni en el club de Remeros de tu Paysandú natal, pero no hay mar que se le resista. Sus lágrimas deben estar ahí, porque en tierra las evita.
El día que Federico se casó te extrañé. Cuando se mudó, se llevó el escritorio, los libros, y una caja enorme con cosas y recortes que hablan de vos.
Veintiséis veranos antes, me casé con su padre y también te extrañé. Era chica y porfiada y por suerte me diste el permiso que necesitaba en el Registro Civil, cuando fuimos a anotarnos. Te llevaron de casa el día antes del casamiento en el que tu presencia, fue sentida por todos y fue incalculable la inmensidad de tu ausencia.
Mamá ya no busca pretextos para que la vuelvas a encontrar. Dice que no los necesita.
Ahora cuenta historias, y te sigue nombrando.
Marina Weinberger
Posted by : SaiZa on miércoles, 30 de diciembre de 2009 | Etiquetas: Emoción, Marina, Memoria Historica, Recuerdo | 2 Comments
Final y Comienzo de Año
Un email que empezaba así:
"no sabia como hacerte llegar esto al blog. no sé si es un aporte pero me conmoviò lo que leì, y creo que la historia personal y colectiva es la constructora del futuro de nuestros hijos. Seguir confiando en todos esos seres humanos "en el buen sentido de la palabra, buenos" mantendrà la utopìa, la esperanza y defenderà la alegrìa. Desde Uruguay te saludo y felicito Marina
te paso una historia màs desde este paisito al sur."
Para mi no es una historia más, pues cada una de ellas, contribuye a ese futuro de memoria para las generaciones venideras, y que hay que dejar escritas o reflejadas, porque como le dijo Pablo Neruda a Marcos Ana las palabras se las lleva el viento, ese viento de Olvido, por eso todo lo que sea contribuir a recordar y traer el viento de la memoria para las generaciones venideras, es un privilegio y placer para mí. El poder aportar mi granito de arena, es mi forma de contribuir a sostener esa bandera de libertad. Gracias Marina por tu testimonio.
Para que sea más ameno de leer y emotivo, lo iré poniendo en diferentes entradas ya programadas, en días consecutivos, con las diferentes fotos que me enviaba esta mañana y que ella misma describía como destellos desde la Oscuridad. ¡Salud, Memoria y Libertad!
dar palabras, hijos , pensamientos
difícil saber cual
si suceden violencia y hambre
si esos son frutos de algunos
si al árbol que merece ser talado lo conocemos
la pregunta es saber cómo se reproduce
si se pueden decodificar las pesadillas
si son tumores y no frutos
respuestas en filosofía teología ideologías
pero tenemos el tiempo de una vida
y vamos caminando
desparramando lo que podemos ir juntando
y la caminata emociona
mientras somos clasificadores, hurgadores, plantadores
aprendiz de cirujano de dolores.
el periodista. mi padre.
marina weinberger
Mañana comenzará este testimonio con una carta de Marina a su padre preso y una foto de una carta de su padre.
Posted by : SaiZa on martes, 29 de diciembre de 2009 | Etiquetas: Emoción, Memoria Historica, Recuerdo | 4 Comments
La Tierra está Sorda
Esta mañana he ido a buscar el nuevo trabajo de Barricada, grupo que nos encanta a mi chico y a mí, y al cual quería hacer el regalo. Pues bien me dirigido a un gran establecimiento, al cual no voy a darle publicidad, y me he puesto a buscar este nuevo Cd “La Tierra está Sorda” el cual trata de la Memoria Histórica y al no encontrarlo me ha producido un sentimiento de tristeza, tristeza pensando que no lo tendrían, por ello me acercado a la chica que había en la tienda, ha preguntarle por este gran disco, su respuesta....LO SIENTO; ESTA AGOTADO...me han dado ganas de decirle no lo sientas, yo estoy encantada de que este agotado, y que la próxima vez que lo traigan tb lo agoten...(claro que yo por si acaso, ya he reservado el mío..jeje)...que gran alegría, a pesar de no poder comprarlo en ese momento, estoy Feliz, esperando que através del viento o de la música, la tierra despierte al fin de su sordera y la memoria labre su camino de dignidad.
Os dejo un adelanto de este magnificó Cd de Barricada. ¡Salud, Memoria y Libertad!
La Tierra está Sorda - Ya a la Venta

Tras casi tres años de gestación, La Tierra Esta Sorda (Warner Music, 2009) ve por fin la luz tras un apasionante recorrido que ha llevado a Enrique Villarreal, “El Drogas”, a sumergirse en las entrañas de la historia, leer decenas de libros y visionar otros tantos documentales, recabar numerosos testimonios vitales y empaparse incluso de las ruinas aún visibles de aquellos lugares donde un día el dolor hizo de la sinrazón humana su más clarividente extensión. La Tierra Esta Sorda, mucho más que un trabajo discográfico, es la exploración de un pasado enterrado y desterrado, un viaje conmovedor alentado en una constante alfombra de lágrimas y rabia.
Macerado y condensado en 67 entrelazados minutos, para entender este disco el trabajado libreto supone el punto de partida desde el que explicar e introducir cada composición, que entre historias personales, ‘Hasta Siempre, Tensi’ o ‘Es Una Carta’, y denuncias generales, ‘Sotanas’ o ‘Los Maestros’, alberga su piedra angular en la trilogía Ezkaba y la doble semilla recogida de La Voz Dormida, de Dulce Chacón. Referencias históricas y emociones personales, desvestidas en la crudeza de una realidad tallada en el sufrimiento, conciben en su conjunción un álbum de largo recorrido, de tensión interpretativa y envolvente emotividad, que nos llevan desde la acústica hasta el ritmo salvaje, una nueva dimensión a la que Alfredo, Boni, Ibi y Drogas son capaces de transportarnos a través de una obra conmovedora desde la primera hasta la última nota, desde el primer hasta el último renglón de una torcida historia que jamás debió existir, pero, sobre todo, que jamás deberá olvidarse.
Posted by : SaiZa on lunes, 9 de noviembre de 2009 | Etiquetas: Barricada, Emoción, Memoria, Música | 7 Comments
Despedida al longevo escritor Francisco Ayala
Quiero unirme a la despedida de este gran hombre o muchacho como dice el entrañable Germán, muchacho de 103 años que aún respiraba Libertad, un republicano ejemplar, que no tuvo reparo en recibir el Premio Príncipe de Asturias, y que mantuvo viva su lucidez y honradez hasta el ultimo momento, el cual nos deja un gran legado.
Os dejo con la bonita entrada publicada por Albino. ¡Salud, Memoria y Libertad!
Cuando el cuerpo sin vida del actor José Luis López Vázquez se está velando en el Teatro María Guerrero donde había dado sus primeros pasos sobre un escenario, nos llegó la muerte del escritor Francisco Ayala de 103 años, edad más que elevada, pero que en nada afectaba a su mente pues la tuvo despejada hasta el último momento. Ayala, con una vida intensa de profesor, diplomático, político y sobre todo escritor, fue un republicano que vivió intensamente el exilio, que regresó a España todavía durante la dictadura franquista y que en la democracia fue reconocido con toda clase de honores.Solamente hablé con él en una ocasión en que coincidimos en Buenos Aires, cuando fue a dar algunas conferencias y en la conversación-entrevista tuve dos testigos de excepción, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Se desarrolló en el lugar más adecuado para ello, el café Tortoni, es decir la versión argentina el madrileño Café Gijón, aunque con algún ambiente tanguero, pues se tocaba y se bailaba en su planta del sótano.
Fui lector de Ayala en estos últimos años en los que la jubilación me permitió tener más horas libres y recuerdo que me impresionaron sus memorias “Recuerdos y olvidos” porque en ellas cuenta no solamente retazos importantes de su vida, sino también sus encuentros interesantes como cuando, viviendo en Puerto Rico, formaba grupo con Juán Ramón Jiménez y el músico Pau Casals, que también habían encontrado refugio en ese lugar que nunca se definir dentro de los Estados Unidos, aunque es en forma jurídica un estado asociado, pero más parece país independiente ya que conserva el castellano como idioma y el caribeño como ambiente.
Francisco Ayala fue un buen estudiante granadino que se trasladó a Madrid a los 16 años para simultanear Derecho con Filosofía y Letras, pero por entonces ya lo reclamó la literatura y en 1923 publicó sus dos primeras novelas y poco después comenzó a colaborar con la Revista de Occidente, que había fundado José Ortega y Gasset.
Tras residir en Berlín coincidiendo con el nacimiento del Novimiento Nazi, y después de doctorarse en derecho, fue profesor en la universidad de Madrid y Letrado de las Cortes en la República.
Tras su exilio, provocado por el golpe de estado, permaneció en Buenos Aires durante diez años, luego en Puerto Rico y después dio clases de literatura española en las universidades norteamericanas de Princenton, Rugers y Chicago. Aunque volvió a España en 1960, no se instaló definitivamente en Madrid hasta 1976 y al año siguiente fue elegido miembro de la Real Academia Española siendo galardonado después con los premios Cervantes y Príncipe de Asturias.
En su obra hay novela, ensayo, filosofía, traducciones, artículos periodísticos y la autobiografía, cuyos títulos pueden consultarse perfectamente en cualquier manual o en el mismo Google donde hoy, coincidiendo con las emisoras de radio, la televisión y los diarios virtuales se dio la noticia de su muerte alrededor del mediodía. Quizá uno de los escritos más curiosos de su vida tarde mucho en conocerse pues lo dejó depositado en una caja fuerte del Instituto Cervantes con la condición de que no se abra hasta 2057. Un curioso misterio.
Es ejemplar esta vida de Francisco Ayala que estuvo lúcida hasta los últimos momentos de su existencia.
Posted by : SaiZa on miércoles, 4 de noviembre de 2009 | Etiquetas: Despedida, Emoción, Francisco Ayala | 3 Comments
Felicidades Germán
"Felicidades Germán, que sigas manteniendo esa fortaleza, vitalidad y eterna Juventud, es un lujo el haberte conocido y tener el privilegio de sentirme tu amiga y tener tu cariño. Un besazo."
Amigos
Si te sientas conmigo,
Si tú estás a mi lado,
Que seamos amigos,
Ya está casi... arreglado.
Te diré dos palabras,
cualquier cosa que sea,
buscaré de tus labios
la respuesta... cualquiera.
Abriré tu sonrisa
con palabras graciosas,
te diré con malicia
una frase... ingeniosa.
Buscaré en tu mirada
si me has comprendido,
solo ofrezco palabras,
solo ofrezco... mi oído.
El tener quién escuche
cuando quieres hablar,
quién te brinde silencio
cuando quieras pensar.
El tener quién te hable
si querés escuchar,
es tan bueno ¿Y qué cuesta?
casi nada, al final.
Si te sientas conmigo,
si tú estás a mi lado,
que seamos amigos,
ya está casi... arreglado.
A mis amigos Ramón de Almagro
Ayer me llegaba un correo de la amiga Eva, que tb estaba pensando en hacer algo especial para nuestro querido Germán, pues el se lo merece, por lo que han creado un grupo en facebook, para reunir todas las felicitaciones "Germán Alonso: ¡87 bien cumplidos!" y en su blog "Germán el Rojo", donde podéis dejar vuestra huella y cariño. Gracias.
Posted by : SaiZa on lunes, 5 de octubre de 2009 | Etiquetas: Emoción, Felicidades, Germán | 6 Comments
Homenaje: Román González Canella
Que mejor forma de empezar este nuevo mes, que rindiendo un merecido homenaje a una de esas victimas anónimas del franquismo, a la cual nuestro recuerdo y memoria no dejará que muera una segunda vez por ese olvido, que su hija Haydée me expresa en el relato de su historia, donde al final del email me dice:
Saiza: Quita y pon lo que tú quieras
!Con que aparezca la foto y su nombre ... siento que resucita y está reivindicado.Gracias en su nombre y en el mío. Abrazos.!!!!
Por supuesto que no quito nada, pues es tu homenaje, yo solo soy quien lo emite.
Había nacido en Asturias.
Luchó en el frente republicano.
Fue un mutilado de guerra .Una bala le destrozó el maxilar.
Sobrevivió.
Se llamaba Román González Canella.
También sobrevivió al Campo de Concentración de Prisioneros de Guerra de Rianxo( Rianjo).Cuando salió estaba físicamente destruído.
Aún así subía de noche a los montes , evadiendo a la guardia civil , llevando a los fugados alimento , tabaco , abrigo.
En el año 1951 emigró a Argentina.No le quedó más remedio.Las presiones eran muchas . El exilio : la única alternativa.
Murió a los pocos años . Lejos de su tierra.
Antes de la muerte del caudillo que tanto mal sembró en España.
Fiel a sus convicciones y principios. 

Traía siempre en los bolsillos de su gabardina libros y el infaltable periódico : "Asturias Republicana".
Por su accionar coherente , porque luchó por mejorar las condiciones sociales de su época , por su compromiso con la verdad , la justicia y la dignidad del pueblo.
Necesito que su recuerdo no se desvanezca....
Que quede fijado en la Memoria histórica .
Siento que el olvido es su segunda muerte.
Era mi padre.
Haydée.
Posted by : SaiZa on miércoles, 30 de septiembre de 2009 | Etiquetas: Emoción, Gratitud, Homenaje, Recuerdo, Román González Canella | 11 Comments
Nuel Sanfeliz, Tercera Emigración. Marcos Ana en Montevideo
Además me explica que lo podemos comprobar con el libro de Marcos Ana, que se adapta por completo a la realidad, lo mismo que los datos de Marcos Ana tambien son exactos.
NUEL SANFELIZ, TERCERA EMIGRACION
MARCOS ANA EN MONTEVIDEO
Hacía un año que Nuel Sanfelíz había llegado con su familia a Uruguay. El y Ariana trabajaban para una familia inglesa, cuidando su casa, atendiendo sus animales, perros y gatos, trabajando su huerta de la que se obtenían todos los productos naturales para el sustento de las dos familias, mediante un sistema de agricultura ecológica.
Adrián vivía con ellos, pero todos los días se desplazaba desde la estancia, a las afueras de Montevideo, hasta el centro donde tenía su vida: el trabajo, los dos centros donde cursaba estudios por la tarde, la Academia Pitman en la que estudiaba contabilidad y el ICUS (Instituto Cultural Uruguayo-Soviético) donde estudiaba ruso, y además tenía Casa de España, que era donde pasaba el resto del tiempo libre que le quedaba.
Nuel estaba preocupado por las actividades de su hijo. Lo había sacado de España, en una especie de auto-exilio, porque quería ofrecerle una vida en libertad, lejos de la dictadura, para que no tuviera que pasaar lo que el pasó; y ahora estaba viendo que Adrián empezaba a recorrer un camino que a él le sonaba: abandonó el primer trabajo en el negocio de su tío, precisamente porque trabajaba desde el amanecer hasta el anochecer, y quería tener tiempo libre para estudiar y para ponerse en contacto con los exiliados españoles, algo que hizo acudiendo a Casa de España, regentada, si puede decirse así, por miembros del Partico Comunista; empezó a estudiar ruso en el ICUS porque una de sus máximas ilusiones, desde los tiempos que escuchaba Radio Pirenaica en España, por supuesto de un modo clandestino, era ir a estudiar Derecho Internacional a la Universidad Patricio Lumumba de Moscú y todo lo pudo llevar a cabo porque buscó con denuedo un empleo que se lo permitiera, y lo encontró en una casa de importación de motos.
Ariana lo estaba pasando mal, porque veía en su hijo que la historia de su marido empezaba a repetirse, y le reprochaba a Nuel las noches de escucha de la radio de La Pasionaria debajo de una manta, ya desde que Adrián era pequeño, para que nadie pudiera oírlo y lo denunciara; le reprochaba las ideas que había inculcado a su hijo, porque presentía que nada bueno iban a traer para él, de hecho ya ahora hacía más caso de lo que le decían en Casa de España que de lo que le recomendaban ellos.
Estas apreciaciones de Ariana no eran del todo falsas, pues Adrián solo pisaba su casa para dormir, y tarde; y cuando llegaban los domingos, si marchaba después de comer, había dormido la mañana; y si se levantaba temprano, era porque tenía que irse nada más desayunar.
Y esto es lo que estaba ocurriendo a finales de agosto de 1.963, que se acercaba un acontecimiento muy importante para Adrián: la llegada de Marcos Ana a Latinoamérica después de su liberación. Tenía noticias de lo que había ocurrido en varios países europeos, donde fue recibido con todos los honores para contar su historia y fundamentalmente para reivindicar la liberación de todos los presos políticos españoles después de 23 años de haber finalizado la Guerra Civil. Pero había una historia que había ocurrido en Suecia que le hacía estar en ascuas por escuchar a Marcos Ana.
En Suecia ocurrió un hecho insólito, en medio de un discurso, una traductora se desmayó y hubo que sacarla en brazos del salón. Era una intérprete profesional, pero según confesó ella misma, se quedaba tan atrapada por el relato que se olvidaba de traducir, que era su misión, mientras el público exigía “traducción”, “traducción”. Entonces ella volvía a tomar el hilo y continuaba traduciendo, pero aturdida y confusa por lo que escuchaba, hasta que empezó a sudar y se desmayó.
En Uruguay ya no iba a necesitar intérprete, y Adrián ansiaba escucharlo en persona, sin intérprete, serían unas sensaciones mucho más fieles, especialmente aquellas en las que lanzase el mensaje de los compañeros de la cárcel, su dolor y su esperanza.
Los días previos a su llegada ocurrieron así en la vida de Adrián, como consta en el diario que llevaba por aquel entonces:
-Día 12 de Agosto de 1963: Adrián preside la reunión de la comisión de Cultura de la joven Guardia Española, con sede en Casa de España de la calle Sierra, no muy lejos del Palacio Legislativo de Montevideo, con el fin de tratar acerca de los preparativos de los jóvenes para la recepción de Marcos Ana.
En la misma reunión se ponen en común las experiencias de la promoción y venta del L.P. de Marcos Ana, después de haber acordado venderlo puerta a puerta, llevando el mensaje de los presos políticos españoles.
El resultado fue positivo y, aunque la recaudación no fue excesiva al menos sirvió para dar a conocer la situación política en España.
También se acordó pintar una pancarta de bienvenida para llevar en la bañadera (camión que hacía de autobús) al aeropuerto de Carrasco, y se trataron cuestiones organizativas de la asistencia a la recepción de Carrasco el domingo día 18 de Agosto.
Se acordó asimismo organizar una fiesta-baile para el día 7 de septiembre y otra para el día 21, en solidaridad con los mineros asturianos.
-Los días siguientes varios compañeros, los más habilidosos en el dibujo, se afanaron en pintar una enorme pancarta.
-La llegada de Marcos Ana el domingo 18 se pospuso, posiblemente por alguna demora en Brasil, y se anunció para el domingo 25 de agosto.
Con todo organizado, no se programó ninguna reunión y Adrián continuó la semana con la actividad de todos los días: trabajo, clases y asistencia a Casa de España.
-El sábado 17 de Agosto Adrián fue a casa del compatriota Carlos Podadera para comunicarle que al día siguiente irían a recibir a Marcos Ana, pues Carlos tenía interés en poder contactar con él para preguntarle acerca de su padre, el cual estuvo en Burgos, en la misma cárcel que Marcos Ana, habiendo muerto allí antes de salir él de la prisión; seguro que podría contarle detalles de sus últimos días.
Adrián le explicó a Carlos lo que él sabía de la recepción y lo que conocía de distintos actos en días posteriores, ofreciéndosele para hablar con Antonio Guardiola (Miembro del Comité Central del Partico Comunista y responsable del PC en aquella zona), el cual formaba parte del Comité de recepción.
-El domingo 18, como estaba previsto, varias bañaderas se completaron de entusiastas compatriotas y también de entusiastas uruguayos que se solidarizaban con España y partieron hacia el Obelisco para unirse a la caravana de bañaderas y autobuses hacia Carrasco.
A las doce la mañana llegaron al aeropuerto y allí permanecieron con las pancartas, el fervor y el entusiasmo encendidos hasta las dos de la tarde, momento en que se informó que no llegaría hasta el jueves.
La recepción fallida no desalentó los ánimos, pues todo el mundo esperaba con ilusión el jueves.
-El martes día 27 Adrián asistió a clase de ruso en el ICUS, y a las ocho había quedado con la compañera Raquel para ir a la Seccional 20 del Partico Comunista uruguayo para concertar la contratación de una orquesta para los bailes de septiembre.
Al salir de la Seccional no se encontraba bien y en vez de ir a Casa España se despidió de Raquel y se fue directamente para su domicilio.
De regreso en el colectivo (autobús), sintiéndose con fiebre, solo se le ocurría pensar que ¡ya sería el colmo que para el jueves tuviera que estar en cama!
-Efectivamente el miércoles estuvo en cama y aprovechó para escribir el artículo que le habían encargado para la revista de Casa España sobre los mineros asturianos.
-Al día siguiente la fiebre aún no había remitido, pero después de comer permaneció levantado y hacia las seis decidió irse hasta C.E., a donde llegó pasadas las ocho, puesto que perdió la combinación del colectivo, y al no encontrarse con fuerzas suficientes para caminar, prefirió esperar releyendo el artículo en la parada.
Sabía que se había perdido la recepción de Carrasco, pero esperaba encontrar allí a Marcos Ana. Sin embargo llegó justo unos minutos después de que hubiese partido para la Asociación de Prensa.
-El viernes 30 de Agosto tuvo recaída y todo el día se lo pasó en la cama, lo mismo que el sábado día 31.
Lloró de impotencia en la cama, pues su madre le prohibió levantarse y sabía que se estaba perdiendo momentos importantes de la visita de Marcos Ana
-El domingo día uno de septiembre de 1963, la fiebre había remitido y se encontraba bastante bien, acercándose por la tarde a C.E. para ponerse al día de los acontecimientos. Al menos tuvo una alegría, que al día siguiente podría verlo en el Teatro Solís, donde se había programado una gala cultural en la que un grupo de actores, dirigidos por Carlos Maggi, escenificarían pasajes de la revista MURO (revista clandestina de la prisión, para a continuación intervenir diversas personalidades y artistas, entre otros la soprano Virginia Castro y el concertista Daniel Viglietti, que interpretaría canciones de García Lorca, Alberti y Nicolás Guillén.
-El día 2 fue especial, fue la mejor de las funciones a las que pudiera asistir en un teatro, si bien aquella no era una “función”, sino realidad, la realidad de un embajador para todos los presos políticos españoles, y esperanza para todos los exiliados españoles por el mundo.
-Pero el plato fuerte vino el día 6 de septiembre en el Palacio de la Cerveza, con un salón enorme que no pudo acoger a todo el público, pese a la torrencial lluvia que estaba cayendo. En el acto ocurrió un hecho muy emocionante, cuando Marcos Ana estaba hablando distinguió a alguien conocido entre el público y resultó ser un compañero de presidio en Burgos, bajando del escenario y fundiéndose con él en un abrazo en medio del público.
-Desde el 6 de septiembre hasta el día 19 Adrián no tuvo ningún otro contacto con Marcos Ana, pero este día los jóvenes de C.E. iban a tener un encuentro personal, dándoles una conferencia especial para ellos, lo que le agradecieron finalizando el acto con un vino y unas pastas confeccionadas por los propios jóvenes, siendo éste quizás el último de los actos en Uruguay puesto que al día siguiente partía para Chile.
(Foto de Marcos Ana en Casa de España con directivos de la misma)
(Foto de Marcos Ana en el Aeropuerto de Carrasco)
Los bailes de solidaridad con los mineros asturianos se celebraron en las fechas previstas y la recaudación se dedicó íntegra a tal fin.
A partir del día 24 de septiembre, el grupo de teatro del cual formaba también parte Adrián, empezó los ensayos de “La Fablilla del secreto bien guardado” de Alejandro Casona en la que Adrián interpretaba el papel de Juanelo, lo que significaba que, cumpliendo con todas sus responsabilidades, más esta, en alguna ocasión Adrián se tuvo que quedar en casa de algún compañero por haber perdido el último colectivo.
Para Ariana la emigración al Uruguay había sido un verdadero error, pues a todo lo que estaban viviendo se unía el empeño de Adrián en estudiar ruso y sacar buenas notas, que las sacaba, con la esperanza de que lo pudieran seleccionar para asistir a la Universidad Patricio Lumumba de Moscú.
Ariana lo consideraba un error y culpaba a su marido, y en una de las discusiones llegó a decirle:
-Nuel, Adrián solo tiene 18 años y puedes obligarle a dejar todo eso, tienes que hacerlo. Envíalo para España con tu hermana Marce, y después regresaremos nosotros cuando podamos. Aquí las cosas se están poniendo cada vez peor, y allí ya ves lo que está ocurriendo en Avilés, cada vez hay más trabajo y todo el mundo va mejorando.
Nuel si quitó la boina, se sentó en una silla de la cocina, cogió el paquete de hebra de tabaco para liar cigarrillos, al tiempo que posaba la boina sobre la rodilla, y mientras iba liando el cigarro, posó sus cansados ojos verdes sobre su esposa intentando calmarla.
-Ariana, yo con quince años fui enviado a la primera emigración en Santo domingo, con diecinueve me enviaron a la segunda emigración a Buenos Aires… No seré yo quien obligue a mi hijo a emigrar a ninguna parte, lo que haga será decisión suya. Hemos venido aquí decidiendo nosotros por él, porque creíamos que era lo mejor… seguro que también lo creía mi padre respecto a mí…. –Nuel terminó de liar el cigarro, se lo llevó a la boca y acercó el mechero de mecha, después de darle sucesivos golpes de mano a la rueda para que prendiera la chispa, e inspiró fuertemente para que se prendiera; con la exhalación de la primera bocanada de humo, continuó- …, pero no habrá más imposiciones, Adrián ya es mayor para decidir lo que quiere hacer con su vida.
Ariana conocía la rotundidad de las decisiones de su marido y no lo iba a contradecir, por ello se retiró a un rincón de la cocina y lloró, lloró amargamente mientras Nuel salía para continuar con las labores de la huerta.
Uno de los domingos, a la hora de la comida, Nuel abordó este tema con su hijo, exponiéndole los temores de su madre y exponiéndole su punto de vista.
-Papá, agradezco tu postura, y entiendo los miedos de mamá, pero tú delito para estar escondido tres años en el monte y ser condenado a 14 años de cárcel, fue solo ser concejal por el Partido comunista en tu pueblo, elegido democráticamente en las elecciones municipales de 1933. Por eso, y por causas parecidas, siguen todavía hoy hombres en los patios de las cárceles de Franco. Mientras haya un solo hombre preso por motivos políticos en mi país, yo no dejaré de pensar como pienso.
Adrián se acercó a su madre, que estaba cocinando de espaldas, la abrazó y la tranquilizó.
-Mamá, ahora las cosas son diferentes, ya no estamos en los años 40, a la dictadura se la está presionando desde todas partes, pero allí aún siguen hombres presos desde la época en que papá lo fue… ¡qué menos que desde el exterior alcemos la voz para que el mundo lo sepa! Mira, por "la presión exterior" soltaron a Marcos Ana, ya te hablé de él, pues estuvo aquí hace unos días…, y por la presión tienen que soltar a tantos que siguen en las cárceles, pues mientras haya presos políticos no hay esperanza para la democracia. Te voy a proclamar lo que sentía Marcos Ana, a través de unos versos suyos, que es lo que aún siguen sintiendo tantos hoy en día en España:
Mi vida,
Os la puedo contar en dos palabras:
Un patio.
Y un trocito de cielo
por donde a veces pasan
una nube perdida
y algún pájaro huyendo de sus alas.
El breve poema emocionó a Nuel, que disimulaba que se le estaban saltando las lágrimas y conmovió a Ariana que sentenció.
-De acuerdo hijo, sé que eres testarudo como tu padre, pero por favor, lo de ir a Rusia, piénsatelo.
Posted by : SaiZa on lunes, 28 de septiembre de 2009 | Etiquetas: Emoción, Historia, Marcos Ana, Memoria | 4 Comments
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