La vida es muy peligrosa. Por las personas que hacen el mal, y por las que se sientan a ver lo que pasa. Albert Einstein (versión SaiZa)
Carpe Diem
No os quedéis impasibles ante las injusticias y las mentiras. Sialgo no os gusta, decidlo sin miedo. Por mucho que la gente corrupta de lo políticamente correcto parezca imponer un silencio, ¡no calléis! Pues es mucho lo que está en juego: ¡LALIBERTAD!
No te dejes vencer por el desaliento
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.No te dejes vencer por el desaliento.No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,que es casi un deber.No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión.La vida es desierto y oasis.Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.No caigas en el peor de los errores: el silencio.La mayoría vive en un silencio espantoso.No te resignes. Huye."Emito mis alaridos por los techos de este mundo",dice el poeta.Valora la belleza de las cosas simples.Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.Eso transforma la vida en un infierno.Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.Vívela intensamente, sin mediocridad.Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.Aprende de quienes puedan enseñarte.Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida.La sociedad de hoy somos nosotros. Los "poetas vivos".No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas… Walt Whitman.Versión de: Leandro Wolfson
"En la Entrega de Premios Dardo se reconoce los valores que cada blogger muestra cada día en su empeño por transmitir valores culturales, éticos, literarios y personales, que en suma, demuestra su creatividad a través de su pensamiento vivo que está y permanece, innato entre sus letras..."
4 de noviembre de 1937. Es un día nublado y los vecinos de Zufre saben que sucede algo extraño. Desde primera hora, efectivos de la guardia civil, militares y falangistas ocupan las calles. Han rodeado las escuelas y hay camiones en la puerta. Donde antes iban al colegio los niños y las niñas del pueblo, llevan meses detenidos decenas de hombres y mujeres que la nueva corporación fascista ha decidido castigar. Son las mujeres, los hijos, las madres de quienes llevan meses escondidos en la sierra de Huelva. Huyeron del pueblo antes de que fuera ocupado y no han conseguido arrestarles, pero sus familias se quedaron. Cada mañana, los más pequeños de cada casa llevan el desayuno a sus padres y a sus madres a la prisión, pero esta vez, no les dejan pasar. Alguien les dice que van a ser trasladados a Aracena para declarar. Sin embargo, momentos antes de que aquellos vecinos se alejen subidos en camiones, atados de dos en dos con alambres en las manos, se viven escenas de despedida. Lo que sucede a partir de entonces es una historia de muerte y supervivencia, pero también de largos silencios.
Ese silencio se percibe nada más llegar a Zufre. “Yo no sé nada. No preguntes. Aquel fue un día criminal. Eso fue hace demasiado tiempo…” Dos cosas son ciertas, preguntamos por algo que sucedió hace 83 años y, aquel día, hace que resurjan recuerdos traumáticos de la historia reciente de este pueblo de Andalucía occidental. Lo percibimos en que, las puertas de las casas del pueblo se cierran a nuestro paso, y también en la mirada de las personas más mayores del pueblo con las que conseguimos hablar. Cuando no brota el llanto al preguntarles por aquel día, trasluce en sus ojos una mezcla de tristeza y dolor.
Vecinos represaliados de Zufre (Huelva) / Cadena SER
Los relatos que recogemos nos ayudan a comprender. Hablan de cómo el pueblo fue ocupado de forma violenta, de cómo muchas mujeres fueron rapadas y paseadas por las calles después de darles aceite de ricino, de cómo muchos vecinos fueron detenidos y sometidos a largos interrogatorios que terminaron en procesos sumarísimos disfrazados de justicia que desembocaron, a su vez, en años de prisión o condenas cumplidas en campos de trabajo forzoso y, en muchos de los testimonios que recogemos, el desenlace es la muerte, el asesinato en algún camino o en las tapias de un cementerio. Uno de esos finales coincide con aquel 4 de noviembre. Aquel día fueron asesinadas 16 mujeres y 5 hombres en Higuera de la Sierra, un pueblo a solo 12 km de distancia. Lo sorprendente es descubrir que, ese mismo día, iban a morir muchas más personas, y alguien, se interpuso en el camino de los verdugos.
Esta es la historia que les contamos en este episodio de Vidas Enterradas, una historia en la que alguien decidió que, en medio de la muerte y la barbarie, se impondría la vida. 47 personas pudieron regresar a sus casas y volver a abrazar a quienes aquella mañana se despidieron de ellos pensando que nunca más volverían a verles. Raquel Almodóvar es la antropóloga que nos permite completar esta historia a través de su investigación en el libro: '4 de noviembre. Una historia (des)narrada de la Guerra Civil en Zufre'. * Jueves 4 de noviembre de 1937, Higuera de la Sierra, Huelva. Marta ÁlvarezHuelva18/09/201914:41h.
- Es una de las pocas fosas exclusivas de mujeres que hay en Andalucía.
- Apenas quedan testigos vivos de aquel día.
María Martín tiene 14 años recién cumplidos. Con su talega al hombro cargada de libros, va para la escuela. Ve como un camión se detiene y bajan, ayudadas de una silla, un grupo de mujeres. Van vestidas de negro, con pañuelos en la cabeza y rostro serio. "Vienen a declarar", escucha la niña cuchichear a algunos vecinos. Sigue su camino al colegio, no ha pasado media hora y oye la ráfaga de tiros. En la clase de Geografía de Doña Mercedes nadie se inmuta, son sonidos cotidianos. “Las mujeres”, piensa ella.
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Eran 16. La mayoría, amas de casa entre los 29 y los 72 años. Las trajeron de la vecina localidad de Zufre, a apenas 12 kilómetros. Fueron fusiladas, junto a 5 hombres también de Zufre, en la tapia del cementerio de Higuera de la Sierra. Entre las 10 y las 11 de esa mañana. Antes, ya habían sido rapadas, obligadas a beber aceite de ricino y paseadas ante la vista de todos. Lo que sintieron, solo lo saben ellas: Teodora, Remedios, Modesta, Josefa, Elena, Bernabela, Dominica, Felipa, Amadora, Mariana, Antonia, Encarnación, Faustina, Amadora, Carlota y Alejandra. María Martín señala el lugar de los enterramientosMARTA ÁLVAREZ
El domingo siguiente, después de misa, como es costumbre, las niñas van al cementerio. Allí está el montículo, alargado, de tierra movida, junto a lo que entonces era la tapia. Es la fosa donde han enterrado los cuerpos. Todavía quedan restos de piedra de cal como testimonio del horror de una corrosión rápida. Ha llovido, el suelo está enfangado y los pies de las niñas se hunden. María tiene ahora 96 años y nos cuenta que, en su retina, quedó grabada aquella imagen. "Desde ese día, tuve una y otra vez la misma pesadilla. Mis pies se enterraban en el fango y tropezaba con huesos", nos confiesa.
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María no es memoria histórica, es testimonio vivo. 82 años después ha identificado el lugar de los enterramientos. El cementerio ha cambiado mucho pero no ha olvidado el sitio. "Justo donde ahora hay una pared de nichos", señala la anciana. Es de las pocas personas, testigos de aquel día, que siguen vivas. Sus recuerdos están ayudando a un equipo de antropólogos y arqueólogos que trabaja en la zona, desde el 29 de julio. Una exhumación que solicitaron, a principios de 2018, la familia de una de las víctimas y el Grupo de Trabajo 'Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía' (RMHSA-CGT-A). Raquel Almodóvar, autora del libro "4 de noviembre. Una historia (des)narrada de la Guerra Civil en Zufre", lleva años investigando este suceso, gracias a las memorias orales que se han transmitido entre generaciones. "Son un patrimonio cultural incalculable que me ha permitido encontrar información documental sobre este terrible asesinato, nos explica la investigadora.
Trabajos de excavación en el cementerio de HigueraRECUPERANDO LA MEMORIA DE LA HISTORIA SOCIAL DE ANDALUCÍA
Arqueólogos encuentran restos óseos en dos catas'RECUPERANDO LA MEMORIA DE LA HISTORIA SOCIAL DE ANDALUCÍA'.
Elena Vera es la arqueóloga que coordina estos trabajos y reconoce la peculiaridad de esta fosa, exclusiva de mujeres. "Llama la atención que la mayoría eran madres, ya mayores, entre los 50 y 60 años, a las que se les aplicó el conocido como Bando de guerra. Es decir, no tuvieron juicio ni sentencia", afirma. Según la investigación de Almodóvar, la Guardia Civil de Zufre las acusaba de colaborar con la guerrilla antifranquista, es decir, con zufreños que estaban escondidos en las sierras cercanas. Pero la investigadora aclara que "los Consejos de Guerra pretendían dotar de una aparente legalidad el genocidio franquista". Sus únicos delitos, lamenta Cecilio Gordillo, coordinador del Grupo de Trabajo RMHSA-CGT-A, era "ser madres, hermanas o hijas de". Por el momento, se han realizado ocho catas y en dos de ellas se han encontrado siete cuerpos con señales de violencia, algunos de ellos con ataduras de cables eléctricos en los antebrazos. Solo uno corresponde a una mujer. Los análisis tendrán ahora que confirmar o no que pueda pertenecer a alguna de esas 16 mujeres de Zufre o al grupo de hombres fusilados y enterrados en el mismo cementerio. Y que, más de 80 años después, puedan por fin descansar.
Un documental recuerda la represión sufrida por las colaboradoras del movimiento armado antifranquista. El País / DIANA MANDIÁ - Santiago - 06/09/2011 Foto: Familia Rodríguez López, de Soulecín (O Barco), con la futura guerrillera Chelo en el centro.-
Carmen Jerez murió embarazada y a tiros. Los falangistas la sacaron de su casa de A Fervenza (O Barco) en 1944 y la violaron durante meses. Los carteles que sus asesinos colgaron con la imagen de su cadáver en los escaparates de Ponferrada daban a entender que había caído a manos de la guerrilla antifranquista a la que protegía. La de esta mujer es una de las seis historias de As Silenciadas, el recuerdo documental de la represión sufrida por las guerrilleras de la chaira, las colaboradoras necesarias de los otros guerrilleros, los del monte, que sí dejaron nombres en los libros de Historia. El documental, una obra a cuatro manos de la filóloga Aurora Marco y del cineasta Pablo Ces, madre e hijo, recorre estos días los municipios de Galicia, a pocas semanas de la publicación de una obra más extensa, un libro en el que la primera lleva cinco años trabajando y en el que aparecen citadas más de 200 mujeres.
"Fueron torturadas, violadas, parieron en la cárcel y sufrieron después el exilio interior", describe Marco, que empezó a interesarse por los enlaces femeninos de la guerrilla durante una investigación anterior, la que desembocó en su Diccionario das mulleres galegas (2007). El compromiso de algunas con la resistencia antifranquista era conocido -es el caso de la maestra Enriqueta Otero, presa durante 19 años- pero en la mayoría de los casos la represión vino seguida de un olvido casi total. "Fueron el eje invisible del acontecimiento histórico, la columna vertebral de la guerrilla. No estaban solamente para labores de emergencia, combatieron y pasaron a la clandestinidad como ellos", sigue Marco.
La revisión de las denuncias que las llevaron a la cárcel muestra que su tarea no era en absoluto menor. "Tenían conocimiento desde hace algún tiempo de donde se ocultaba una partida de rojos huida de la que formaba parte el marido de Celia (Valle) hasta que fue detenido, a la que prestaban en diversas ocasiones servicios, facilitándoles vendas, productos farmacéuticos y alimentos necesarios para su subsistencia", recoge el documento. Encausadas aparecen tres mujeres más de la misma familia de Casaio (O Barco) porque la guerrilla implicó a familias enteras y tejió una amplia red de apoyos, materializada en guaridas clandestinas, o chozos, como se los conocía en la zona de Valdeorras, en los lugares más insospechados. Uno de ellos era la mina de wolframio de Casaio: aunque al servicio de los alemanes, que necesitaban el mineral para el revestimiento de sus obuses, sirvió de forzoso lugar de encuentro entre los presos comunistas obligados a trabajar el yacimiento. En los montes de la misma parroquia resistió hasta mediados de los años cincuenta la Cidade da Selva, que acogió importantes reuniones de guerrilleros de toda Galicia.
Más modesta era A Fortaleza, la casa que los Rodríguez López prestaban a los rebeldes de la zona. La familia de Consuelo Rodríguez, Chelo, profundamente anticlerical, perdió a varios de sus miembros en el monte. Los primeros fueron los padres, fusilados cerca de su vivienda de Soulecín una mañana de octubre de 1939. A su hermano Sebastián, encarcelado y condenado a muerte, Chelo le pasó armas para que "al menos muriera luchando, como era su ideal". Combatió en el monte y vio caer a su pareja, Arcadio Río. En abril de 1949 consiguió entrar en Francia. "No tenía ningún papel, solo la pistola que llevaba en el bolso, por si alguien me pedía la documentación responder con mi pistola", recuerda Chelo en el documental. Hoy vive en la Bretaña francesa y está a punto de cumplir los 92 años.
El perfil de la guerrillera de la chaira es el de una mujer de pueblo, hija, madre, hermana o novia que da alimentos, armas y refugio a los que resisten en el monte, lo que no quiere decir que, detrás del compromiso familiar, no exista una meditada militancia política. "Eran mujeres muy ideologizadas, la mayoría comunistas, y pasaron por las cárceles más duras de entonces", recuerda Marco. El régimen franquista las encerró durante años, en ocasiones más de una década, en prisiones alejadas de Galicia, como Las Ventas, Alcalá de Henares, Málaga o Segovia. "A los nietos no nos dejaron sin abuelos, nos dejaron también sin padres", asegura en el documental una de las nietas de Carmen Rodríguez, enlace de Alvaredos (Quiroga), que buscó refugio en A Coruña al salir de la cárcel. Cuando el dictador veraneaba en Meirás, la Guardía Civil pasaba siempre por su portal.
La ARMH trabaja en Villamediana (Palencia). Quieren recuperar los cuerpos de once mujeres asesinadas en la Guerra Civil. 20minutos.es/M.G.P./20-03-2009 La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica inició ayer en Villamediana (Palencia) la exhumación de la conocida como fosa de las mujeres, donde se prevé encontrar el mayor número de féminas asesinadas durante la Guerra Civil.
De hecho, los voluntarios esperan recuperar a 11 de las 25 mujeres de Dueñas (Palencia) que murieron fusiladas en una noche de septiembre de 1936 después de que fueran sacadas de sus casas ante los ojos de sus hijos. Junto a ellas pueden estar también los restos de dos hombres.
Lo único que quieren ya los familiares es tener un sitio donde llevarles flores a sus muertos.
Uno de los cuerpos que se prevé encontrar es el de Juana Pérez Torres, a quien su hija Milagros Antolín Pérez -que en aquella época tenía 8 años- recuerda salir de casa vestida «con una blusa de pintas y un delantal negro porque estaba de luto por la muerte de mi padre».
Descansar tranquila
Su supuesto delito fue llevar la bandera republicana durante una manifestación y eso le costó a sus diez hijos quedarse huérfanos y vivir «las vejaciones y los insultos de los vecinos», que les decían que los iban a matar a ellos también, informó Efe.
Ahora, su alegría sería recuperar los restos de su madre para descansar tranquila y tener un sitio donde llevar un ramo de flores. El mismo sueño tiene Justa, quien observó los trabajos con «el corazón a cien» y la esperanza de que aparezcan los restos de sus padres, Valeriano Bravo y Margarita Alonso, que tenía 23 años cuando murió y estaba embarazada.
Justa reconoce que nunca ha sabido qué delito cometieron sus padres y tampoco ha vuelto a ver a su hermano pequeño, que tenía 15 meses cuando los mataron.
Los trabajos de exhumación se prolongarán hasta el próximo miércoles y concluirán cuando se identifiquen todos los restos y se les pueda dar sepultura en el monumento funerario del cementerio de Dueñas donde descansan otras víctimas.
Una localidad muy castigada
La represión franquista fue especialmente cruenta en Dueñas, una localidad que en el año 36 tenía 3.000 habitantes y más de cien fueron asesinados.
Uno de los aspectos más llamativos fue la «despiadada represión» contra las mujeres, según Ángel Redondo, de la ARMH, quien relató a Ical que tuvieron que sufrir numerosas vejaciones. Fusilaron a 25, once de las cuales están en esta fosa.
Estas lineas llegan con retraso, pero igualmente quiero compartirlas con todos. Un abrazo.
Escribe Marcos Ana…
Hoy estuve en la manifestación del 8 de marzo, con motivo de la Jornada Internacional de la mujer trabajadora. Cuando estoy en Madrid acudo siempre a esta cita. La manifestación de hoy ha resultado espléndida, por su continente y por su contenido. Un río humano, desbordado, multicolor y festivo, lleno de pancartas y canciones, de juventud, con la alegría de la lucha por todo lo que las mujeres aún tienen que reivindicar.
(Y no pude evitar, perdonadme este paréntesis, el recuerdo de nuestras madres, esposas o novias, las mujeres de los presos políticos, a las que debemos tanto, que en otros tiempos oscuros y en otra lucha (que es la misma lucha) vivieron años y años pegadas como enredaderas humanas a los muros de nuestras prisiones)
Antes yo tenía la costumbre, cada el 8 de marzo, de presentarme muy temprano en la sede del Comité Central con un mazo de claveles rojos y los iba repartiendo a todas las compañeras que trabajaban en la sede. Y nunca olvidaba, mientras vivió, ofrecer una rosa muy especial a Dolores, nuestra inolvidable Pasionaria, pues su despacho estaba muy cerca del mío…
Ahora mi vida está tan llena de compromisos que no tengo tiempo ni de comprar flores. Pero ha sido una suerte estar hoy en Madrid para vivir la jornada apasionante de esta mañana de sol y de esperanza.
¡Felicidades, compañeras! ¡Vuestra lucha es nuestro orgullo!
Un fuerte abrazo con los colores más vivos del futuro, un futuro que nos pertenece y por el que seguiremos luchando.
El libro 'La mujer del maquis', centrado en la intrahistoria de los maquis y sus mujeres, gana el Espasa de Ensayo Entre los personajes figuran Juanín y Bedoya MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS)
La periodista Ana Ramírez Cañil, galardonada hoy con el Premio Espasa de Ensayo por su obra, 'La Mujer del Maquis', rinde homenaje en su libro a los "proscritos" y olvidados de la posguerra española; los maquis, sus enlaces y sus familias.
"Este es el libro de una periodista, no de una historiadora y habrá errores", aclaró desde el primer momento, la ganadora de este galardón dotado con 30.000, y entre cuyos antecesores se encuentran escritores como Albert Boadella, Fernando Arrabal o Enrique Gil Calvo.
'La mujer del maquis' recoge la "opresión" que sufrieron un grupo de ciudadanos y sus familias durante el primer franquismo de la mano de los testimonios de supervivientes y documentos "desenterrados".
En palabras de Fernando Savater, presidente del jurado, 'La mujer del maquis' refleja una historia "secreta" y "desgarradora" de la mujer en relación con el maquis, que tiene el valor del "testimonio del drama que se lidiaba en España en aquellos años".
Los hechos se remontan a la madrugada del 31 de agosto de 1948, cuando 69 personas, procedentes de los pueblos de Val de San Vicente (Cantabria) fueron obligadas a subir a un camión, que no tenía un destino conocido. "Estos hombres y mujeres sólo pasaban por allí, los maquis más inteligentes cruzaron a Francia", alegó Ramírez Cañil.
EL ÚLTIMO EMBOSCADO DE CANTABRIA
Entre esas personas detenidas, figuraba Francisco Bedoya, conocido como 'El Bedoya', el último emboscado de Cantabria, que vivía en el monte junto a Juanín, el último hombre que ingresó en el maquis cuando este movimiento daba sus "estertores finales".
La leyenda y la historia de estos dos hombres llamaron la atención de esta periodista, que comenzó a investigar los hechos y viajó hasta Buenos Aires para conocer a Mercedes San Honorio, quien fuera la novia de Paco El Bedoya, con quien mantuvo una estrecha relación epistolar durante muchos años.
De aquella relación que mantuvieron cuando todavía no habían cumplido los veinte años, nació su hijo Ismael, que murió hace hace unos meses. "Ismael pudo leer la historia que yo había escrito sobre sus padres y estaba encantado", comentó la autora, visiblemente emocionada.
UNOS PUEBLOS ATERRORIZADOS
Ramírez Cañil, que ha sido redactora jefe del semanario El Siglo, directora de Informe Semanal y que actualmente trabaja en la web 'Soitu.es', explicó que todos los hechos que relata en el libro son "reales" y que ha tratado de que la "historia general de tanto horror en unos pueblos aterrorizados, no encubra el maravilloso relato de amor entre Paco y Leles".
Junto a Leles, figuran Luisa, Teófila, Soledad o Julia, mujeres "víctimas de esa comparsa", que no eran ni "las milicianas aguerridas de la guerrera y el fusil al hombro", ni las "compañeras de la Pasionaria", "ni las de la Sección Femenina de Pilar Primo de Rivera". "Las mujeres de esta historia eran jóvenes o viejas de aldea, enamoradas o resentidas, católicas o escépticas y sobre todo pragmáticas", explica la autora, en el prólogo de este libro, que saldrá a la venta el día 30 de octubre.
Por otra parte, la autora denunció que los maquis, fueron "abandonados a su suerte" por el Partido Comunista cuando se acabó la "guerra de guerrillas" en 1947. "Todos ellos fueron declarados bandoleros" y 'cazarlos' era la misión del régimen franquista que llegó a 500.000 pesetas por su captura, que ahora equivaldrían a 140.000 euros.
No hay balas en la cañada de las mujeres de Grazalema en Cádiz. Se recupera la memoria del asesinato de 15 vecinas en el verano de 1936. RAÚL BOCANEGRA - Grazalema (Cádiz) - 03/09/2008
En una fosa común en el municipio de Grazalema (Cádiz), donde yacen desde el verano de 1936 los cuerpos de 15 mujeres (cuatro de ellas embarazadas) y un niño de once años, no ha aparecido ninguna bala… “Murieron de forma muy violenta”, aporta por todo detalle Joaquín Ramón Gómez Calvillo, vicepresidente de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía. “Vulnera todos los derechos”, añade. Por ahora es una historia incompleta. Se impone, argumenta Gómez Calvillo, un velo de silencio por respeto a los familiares de las víctimas, a quienes la asociación, el Ayuntamiento de Grazalema y la Diputación de Cádiz han tratado de cazar con lazo por toda la geografía española desde que decidieron abrir la fosa, hace dos meses. El próximo día 17 se reunirán con ellos y pretenden explicarles con pelos y señales el asesinato. En Grazalema hay ocho fosas de la Guerra Civil documentadas con unos 250 cuerpos en ellas, calculan las asociaciones.
La memoria recuperada
Antonio Mateos, alcalde de Grazalema en 1978, escucha el río sonar e indaga lo sucedido. Le cuentan qué ocurrió y lo esconde, precavido, hasta que llegue el momento. 26 años después la memoria resurge. La refresca la exhumación de la fosa de El Bosque, en el municipio vecino, con 17 muertos. Eso lleva a la Diputación de Cádiz y al Ayuntamiento de Grazalema y la pedanía de Benamahoma a preparar un ambicioso proyecto de recuperación de la memoria (recuperación de testimonios, nombres, asesoramiento, señalización de las fosas, reconocimiento de las víctimas).
En ello, aparecen los testimonios.“Una y otra vez la fosa de las mujeres, la cañada de las mujeres por aquí y por allá. Algo sucedía”, dice Gómez Calvillo. La memoria de los mayores indicó el lugar exacto. Entonces, Antonio Mateos cuenta la historia. Lo que la memoria de Grazalema recuperó es que las autoridades falangistas detienen a 15 mujeres en el verano de 1936. En la zona mandaba con mano de hierro Fernando Zamacola, militar franquista, cuya actuación se dice que fue mala, según escribe el historiador Francisco Espinosa en el libro La Justicia de Queipo. La memoria dice que se les rapa el pelo y se las pasea por el pueblo durante dos días para escarnio público. “Se busca un escarmiento y un castigo ejemplar”, dice Gómez Calvillo. Luego, se las traslada a un monte y se las mata. Sin balas. Y, por ahora, sin más detalles. Hay silencio aún y hay precaución también.
La curva de las mujeres
Identificados los restos de 15 adultas y un adolescente en una fosa común de la guerra en la sierra de Cádiz PEDRO ESPINOSA - Grazalema - 04/09/2008
Hay una curva entre el puerto del Alamillo y la carretera a Ronda, en plena sierra gaditana, a la que los vecinos conocen como "la curva de las mujeres". Cerca de allí fueron enterrados los cuerpos de al menos 15 adultas y un niño. Una exhaustiva investigación acaba de dar nombres y apellidos a esos cuerpos. Son las víctimas del horror ocurrido en el verano de 1936, cuando la tortura y la muerte se instaló en pueblos como Grazalema, en la sierra de Cádiz.
Los primeros resultados de estos trabajos de localización e identificación de víctimas de la Guerra Civil, auspiciados por diversas administraciones y por los colectivos de la memoria histórica, han revelado los nombres de esos cuerpos recién exhumados. Sus nombres sonSalud Alberto Zarzuela, Catalina Alcaraz, Cristina Carillo Franco, Teresa Castro Ramírez, Ana Fernández Ramírez, Isabel Gómez, Josefa Gómez, Lolita Gómez, Teresa Menacho, María Nogales Castro, Antonia Pérez Vega, Maria Rincón Barea, Jerónima Rincón Barea, Isabel Román Montes, Natividad Vilchez, y un adolescente conocido como el Nieto de la Bizarra.
"No son como las 13 rosas. No eran activistas políticas ni reconocidas por su ideología. Alguna podía ser novia de un republicano o anarquista, pero no fueron asesinadas por eso", explica Joaquín Ramón Gómez, concejal del PSOE en Grazalema e impulsor de esta investigación.
Según detalla, los pueblos de la sierra de Cádiz, como otras comarcas españolas, sufrieron una brutal represión: "El ataque a las mujeres y los niños era lo más cruel que se podía hacer. Se les rapaba el pelo, les daban purgantes, eran torturados y se les paseaba así por las calles".
El informe forense, que todavía no está concluido, deberá concretar las causas de la muerte de estas 15 mujeres, pero todo apunta ya a que fueron terriblemente maltratadas. "Las detuvieron una a una. Las mantuvieron encerradas tres días. Las montaron en un camión y les dieron muerte de una manera horrible", relata el concejal.
La ausencia de heridas de bala y restos de munición hacen temer una agonía dolorosa. El adolescente es casi con toda probabilidad una víctima colateral. "Seguramente fue al que mandaron excavar la fosa y luego lo mataron para no dejar señales".
Pero alguien que permanecerá para siempre anónimo dejó una señal que permitiría reconocer con los años aquel lugar: una cruz formada con piedras sobre la fosa. Ese relato sobrevivió al paso del tiempo y le llegó de manera directa al ex alcalde de Grazalema, Antonio Mateos, quien impulsó los primeros intentos de desenterrar aquella huella macabra del pasado.
Hace dos años, a través de los testimonios de los vecinos, en aplicación de la Ley de la Memoria, iniciaron la búsqueda de la fosa, ubicada en una finca privada. Los cuerpos han sido exhumados y analizados por un equipo de forenses y antropólogos, cuya primera labor ha sido unir los huesos de cada uno de los cadáveres. También han aparecido enseres personales, como pendientes.
El siguiente paso ha sido publicar la lista con los nombres y apellidos, para que las familias se pongan en contacto con las autoridades y organizar así un homenaje a las víctimas. Aquellas a las que sacaron de la carretera en una curva a la que ya todos llaman "la de las mujeres".
También puedes escribirle a Don Ramón para que te lo envíe a otro país, seguro que te encanta su librito de Poemas, él te lo agradecerá.donramon@sinectis.com.ar
NIÑOS ROBADOS
El Rincón de las Miradas
Hola a todos, bienvenidos al Rincón de la Memoria, ¿el porque de ese nombre?, porque para mi es muy importante "No Olvidar", recordar mis raíces, los amigos, las risas, los sueños, las tristezas….recordar cada instante, y no olvidar nunca mis recuerdos.
Un blog de recuerdos de grandes personas e historias, que no deben borrarse de la historia, ni de nuestra Memoria. Un Sitio de encuentros, donde el Olvido y el silencio no tienen la puerta abierta.
Este Blog lo he creado pensando especialmente en dos grandes personas, las cuales admiro muchísimo, son mi buen Amigo Don Ramón de Almagro y Marcos Ana (al cual descubrí un poco más gracias a Don Ramón), Con todo mi cariño hacia ellos.
Y gracias a este Rincón tengo que añadir una extensa lista de amigos entrañables que nunca olvidaré...Andrés Iniesta, Germán, Eva, Carmina, Rafa, kebran y un largo ect. ¡GRACIAS A TODOS!