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    Amigos con Memoria...

    La vida es muy peligrosa. Por las personas que hacen el mal, y por las que se sientan a ver lo que pasa.
    Albert Einstein (versión SaiZa)

    Carpe Diem

    No os quedéis impasibles ante las injusticias y las mentiras. Si algo no os gusta, decidlo sin miedo. Por mucho que la gente corrupta de lo políticamente correcto parezca imponer un silencio, ¡no calléis! Pues es mucho lo que está en juego:
    ¡LA LIBERTAD!

    No te dejes vencer por el desaliento

    No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.No te dejes vencer por el desaliento.No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,que es casi un deber.No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión.La vida es desierto y oasis.Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.No caigas en el peor de los errores: el silencio.La mayoría vive en un silencio espantoso.No te resignes. Huye."Emito mis alaridos por los techos de este mundo",dice el poeta.Valora la belleza de las cosas simples.Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.Eso transforma la vida en un infierno.Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.Vívela intensamente, sin mediocridad.Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.Aprende de quienes puedan enseñarte.Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida.La sociedad de hoy somos nosotros. Los "poetas vivos".No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas… Walt Whitman.Versión de: Leandro Wolfson

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Exhumados en Candeleda 7 cadáveres de una fosa común tras 4 días de trabajos


Ávila, 19 may (EFE).- La Asociación para la Recuperación para la Memoria Histórica (ARMH) ha finalizado hoy los trabajos de exhumación de los siete cadáveres que se encontraban en una fosa común en el municipio de Candeleda (Ávila), después de cuatro días de trabajos que comenzaron el pasado domingo.
Así lo ha confirmado a Efe el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías, quien ha informado de que los restos hallados en el paraje "La cuesta del avión", en el kilómetro 17,000 de la CL-501, serán trasladados al laboratorio que la Asociación tiene en el Campus de la Universidad de León en Ponferrada.

Allí serán identificados durante los próximos meses, a partir de estudios antropológicos, los objetos encontrados y las pruebas de ADN, con el objetivo de confirmar las identidades de todos ellos.

Según Macías, todo apunta que se trata de siete personas vecinas de la cercana localidad de Poyales del Hoyo, en el sur de la provincia abulense, que fueron represaliadas en 1936 durante la Guerra Civil.

De los siete cuerpos, cuatro estaban identificados hasta el pasado lunes y pueden corresponder a Francisco Martín Vélez, de 69 años, y a su hijo Régulo Martín Plaza, de 36, así como a Tomás Retamal Sánchez, de 33 años, y a Emilio García Hornillos, de 34.

Los nombres de las otras tres personas se desconocían, aunque según Santiago Macías puede tratarse de un matrimonio y su único hijo: Ceferino Gómez Díaz, de 82 años, Tomasa de la Peña García, de 62, y Benjamín Gómez de la Peña, de 24 años.

Ninguno de estos tres ha sido, por el momento, reclamado por algún familiar, ya que en el pueblo no queda nadie de su familia directa y el hijo estaba soltero y sin descendencia.

El equipo de la ARMH ha podido deducir que se trata de estas tres personas tras certificar que en el Registro Civil de Poyales del Hoyo figuraban inscritos "casualmente" siete fallecimientos con la misma fecha: 5 de octubre de 1936.

CINCO ESQUELETOS Y UNA CARTERA CON 17 PESETAS


Concluye con éxito la exhumación en Rabanera del Pinar.- Junto a los huesos, ha aparecido el dinero del que una de las víctimas hablaba en su última carta.
El País/NATALIA JUNQUERA - Madrid - 14/09/2009

Buscaban a tres hombres y encontraron los restos de cinco, uno de ellos menor de edad. La exhumación en Rabanera del Pinar (Burgos) este fin de semana ha concluido con éxito. Salomón Ortega ha recuperado los restos de su tío, que se llamaba como él y tenía 24 años cuando fue fusilado. A falta de las pruebas de ADN, todo apunta a que lo ha encontrado, porque 73 años después, entre los huesos, los arqueólogos han encontrado un monedero de cuero con 17 pesetas, quizá las mismas que Salomón prometía compartir en la última carta que envió a sus padres y hermanos, tres días antes de ser ejecutado: "A ver si para San Cosme, nos podemos gastar juntos las 17 pesetas que me mandáis ahora".

"Ha sido muy emocionante. Tengo una sensación de dolor y placer muy difícil de expresar", ha explicado Salomón.

Entre los huesos, también han aparecido dos chisqueros y dos balas. "El doctor forense Francisco Etxeberria nos explicó que seguramente, los fusilaran en la pendiente y los dejaran caer hasta la fosa. Las balas que han aparecido junto a los restos son las que utilizaron para rematar, ya en la fosa, a los que aún no habían muerto", añadió Salomón.

El equipo de la sociedad de ciencias Aranzadi, dirigido por Exteberria, acudió al lugar guiado por dos viejos pastores que tenían ocho y 10 años cuando ocurrieron los hechos. "Estaban muy emocionados. Nos costó un poco dar con el sitio, pero en cuanto lo localizamos todo ha ido muy rápido. Hace dos años, para mí era impensable llegar a conseguirlo", confesó Salomón. "Lo que más me ha sorprendido es lo rápido que ha ido todo en cuanto hemos llegado aquí con los arqueólogos. Conseguir los permisos me ha llevado meses. Encontrar los restos, dos días".

Las víctimas tenían las manos atadas con cuerdas y alambres. Ahora, el equipo analiza las sacas de cárceles cercanas para tratar de averiguar quiénes son los otros dos fusilados con Salomón Ortega, Leopoldo Velasco y Vitoriano Sanz. Exteberria cree que uno de ellos es muy joven, probablemente menor de 18 años, porque no tenía aún completamente formado el hueso de la cadera.

Cuando concluyan los análisis de los restos en el laboratorio, Salomón decidirá dónde llevar a su tío. Le gustaría enterrarlo con el resto de la familia, aunque, si los familiares de los republicanos que le acompañaron hasta la muerte están de acuerdo, quizá los entierren a todos juntos con una placa con sus nombres.


"Por esta hermosa cárcel sigue todo tranquilo"

Salomón Ortega tenía 24 años cuando fue fusilado y por su cabeza no pasaba la idea de la muerte. Al menos, eso es lo que se desprende de la última carta que escribió a su familia, desde la prisión de Burgos, el 12 de septiembre de 1936, tres días antes de ser ejecutado con otros dos compañeros. Su sobrino, del mismo nombre, lo busca desde hace mucho tiempo. Reunidos todos los permisos y un equipo de más de 15 voluntarios, esperaba poder encontrarlo en esta fosa común en el término de El Picón de Valdeabejas, en Rabanera del Pinar (Burgos).

Lo habían detenido el 31 de julio de 1936 con otros dos compañeros, que lo fueron hasta la muerte: Leopoldo Velasco y Victoriano Sanz. Ocurrió en Hontoria del Pinar, un municipio de Burgos que en aquellas fechas se comportó como los demás, con ejecuciones, paseos y vecinos que aprovechaban la coyuntura para resolver insignificantes rencillas con falsas denuncias que terminaban en ejecución. Salomón ni si quiera vivía en aquel pueblo. Estudiaba en Madrid, y el día en que fue detenido estaba de visita, ayudando a su padre, secretario del ayuntamiento de Hontoria del Pinar.

Su última carta no es la de un hombre con temor a morir asesinado. Quizá sí sean las últimas líneas de un joven valiente que no quiere que los suyos lloren antes de tiempo. Es una carta que habla de futuro en la que un hombre con todo el tiempo del mundo se detiene a hablar de las cosas más cotidianas, como pedirles a sus hermanos, que le guarden jamón para cuando vuelva.

Por ejemplo, Salomón les advierte de que en la última carta que le han escrito han cometido faltas de ortografía: "salud se escribe con d al final y a la Aurorita le dices que olvida se escribe con v, que está mejor, procura arreglar un poco la letra y serás un "tio" sabiendo escribir..."

Les informa de que no podrá llevarles regalos: "querido, te has pensado que estoy ahora en América o poco menos. No hijo no, ahora estoy en la cárcel y no sé si para cuando me suelten tendré alguna perra disponible para llevarte algo..."

Se preocupa por su madre: "¿está contenta?, que no llore y dile que ya será cosa de poco tiempo, que pronto la daré muchos besos..."

Y por el comportamiento de "Juanito": "que se porte bien, que me supongo será ya un hombre formal ¿no? Y sobre todo, que te enseñe a escribir a máquina..."

Intenta tranquilizarles: "Por esta hermosa cárcel todo sigue tranquilo y sin nada digno de mención, los compañeros de Hontoria y yo seguimos estupendamente y con una salud formidable; a sus familiares les dais recuerdos, como a todos los vecinos".

Y se despide con un deseo: "a ver si para San Cosme, nos podemos gastar juntos las 17 pts que me mandáis ahora" y "un fuerte abrazo de vuestro hermano que os quiere y no os olvida nunca".

FUERON TIRADOS A LA ZANJA CON VIDA"


Exhumados los restos de 18 soldados asesinados en 1937 por fuerzas franquistas en Granada.
Público.es/PURA RAYA - GRANADA - 23/06/2009

Un equipo formado por 30 personas, entre arqueólogos, historiadores, médicos y voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Granada, ha logrado exhumar e individualizar los restos de 18 soldados republicanos, fusilados entre el 15 y el 25 de febrero de 1937 por las fuerzas nacionales franquistas.

"Venían huyendo de la toma de Málaga por la carretera que va hacia Almería. Fueron apresados y asesinados 24 horas más tarde y lo último que cenaron fueron patatas fritas", detalló a los periodistas el historiador y vicepresidente de la ARMH de Granada, Rafael Gil Bracero.

Finca particular

La fosa, ubicada en una finca particular del núcleo urbano de Melegís, en el municipio granadino de El Valle tiene en su parte más alta una longitud de 10,5 metros, una anchura máxima de 80 centímetros y 1,75 metros de profundidad. Según Francisco Carrión, arqueólogo que ha dirigido las labores de recuperación, "lo que más ha complicado el trabajo ha sido el hecho de que los cuerpos estuvieran unos sobre otros, a modo de sándwich y separados por cal".

Además de elementos óseos y "bastante munición", han aparecido en el terreno "restos de calzado y ropa, dos cucharas militares dobladas por uno de sus extremos para llevarlas en el cinturón, cuatro monedas cerca del fémur de uno de los milicianos, botones de camisas y dos insignias de origen militar, una de ellas con dos fusiles cruzados, que están en proceso de restauración y que podrían dar buenas pistas sobre la unidad militar a la que pertenecían", explicó Carrión. "La mayoría de los cráneos están atravesados por balas, fruto de los famosos tiros de gracia. Esto indica que cuando los cuerpos fueron lanzados a la zanja, aún estaban con vida", añadió el arqueólogo.

Dificultad con manos y pies

Los restos se han recuperado en un 100% y se han individualizado. "Lo que más ha costado han sido las manos y los pies", concretó Ernesto Rosales, médico y socio de la ARMH de Granada, quien aseguró que la mayoría de los cadáveres pertenecen a hombres menores de 30 años y presentan fracturas de huesos. "No se sabe si porque fueron sometidos a tortura o porque, una vez tiroteados, fueron arrojados a la zanja de cualquier manera", explicó.

La ARMH ha pedido la colaboración ciudadana y del Ministerio de Defensa para identificar los cuerpos. Si nadie los reclama, descansarán en el cementerio de Melegís previsiblemente en otoño. Los datos recabados, unidos a otros, como las peculiaridades físicas de alguno de los fusilados (uno medía más de 1,90 metros), podrían ayudar a su identificación.

La zanja estaba incluida en el mapa de fosas de Granada. La exhumación fue costeada por la ARMH al no alcanzar para ello las subvenciones de la Junta de Andalucía.

Melegís recupera la historia de 18 milicianos huidos de Málaga

La ARMH exhuma los cuerpos de estos soldados republicanos fusilados y enterrados en una fosa común del municipio del Valle de Lecrín en febrero del 37.
Granada Hoy/Elena Llompart / Granada Actualizado 23.06.2009

Llegaron en desbandada al Valle de Lecrín después de caminar durante unos diez días desde Málaga, ciudad de la que huyeron al ser tomada por fuerzas franquistas. Los 18 milicianos republicanos se dirigían hacia Almería, la 'zona roja', pero fueron neutralizados y apresados en Melegís, donde el relato oral recuerda que quedaron saciados de patatas fritas antes de ser fusilados por el batallón en una noche comprendida entre el 15 y el 25 de febrero de 1937. Enterrados en una fosa común que ahora ve la luz, ni la cal ha podido borrar los rasgos del terror que conservan sus huesos.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de Granada presentó ayer los primeros resultados de la exhumación de los cuerpos de estos jóvenes republicanos, casi todos menores de 30 años. Estaban hacinados y enterrados en una zanja -de 10,5 metros de longitud y una profundidad de entre 1,50 y 1,75 metros cuadrados- situada en terrenos de una finca privada. Buena parte de ellos recibieron el tiro de gracia ya en la fosa común.

La excavación se ha llevado a cabo durante un mes usando las mismas técnicas que en un yacimiento arqueológico y, aunque los restos aún no han sido identificados al no haber sido reclamados por sus familiares, sí se han individualizado y en el futuro se realizará un banco de datos en el municipio para ponerlos a disposición de quien los reclame. Además, el Ayuntamiento habilitará una zona en el cementerio para dignificarlos.

Pero, ¿cuáles son los motivos que mueven a la ARMH para abrir una fosa sin que exista una solicitud previa de algún familiar y en la que, de momento, permanecen los restos de 18 desconocidos? Según la presidenta de la asociación, Maribel Brenes, la fosa de Melegís es una de las pocas que se señalaron como viables para exhumar en el mapa de fosas, si bien, como no se ha contado con subvenciones para acometer los trabajos, ha sido la propia ARMH la que los ha asumido económica y personalmente. Además, al estar situada la fosa fuera del cementerio, la asociación temía por la mala conservación de los restos.

Por su parte, el vicepresidente, Rafael Gil Bracero, valoró que la apertura de la tumba se ha llevado a cabo como "un acto de justicia". En clara alusión a los obstáculos que el colectivo se ha encontrado al solicitar la exhumación de la fosa en la que yacen los restos de García Lorca, Gil Bracero aseguró que "parece que Granada tiene una maldición". "Nosotros queremos hacer visible que es necesario, justo y conveniente el estudio y la exhumación. Y en este caso queremos que se vea que la historia contemporánea tiene también a otros protagonistas: los desconocidos".
La excavación, según destacó el arqueólogo y profesor de la Universidad de Granada (UGR) Francisco Carrión, ha sido muy compleja, ya que la altura actual del terreno es diferente a como lo era en 1937: en la zona se plantaron naranjos que agregaron una capa de tierra de labor al suelo que entonces existía.

Este hecho, sumado a que los cuerpos estaban situados unos sobre otros y con capas de cal entre cada uno de ellos, hicieron "muy difíciles" los trabajos, según indicó Carrión, quien precisó que sin embargo han sido "muy minuciosos" para que no se perdiera ningún hueso, para su futura identificación.

Así, se han conseguido individualizar los restos de estas 18 personas y curiosamente se han hallado algunos de los objetos que en el momento de su muerte llevaban. Se han encontrado restos del calzado, una insignia militar con dos fusiles cruzados -que servirá para averiguar la unidad militar a la que pertenecían-, cuatro monedas que uno de los milicianos llevaba en su bolsillo y varias cucharas doblada para llevar asidas de los cinturones.

Esos datos, unidos a otros como las peculiaridades físicas de alguno de los fusilados -hay uno que medía más de 1,90 metros-, podrían ayudar a su identificación, según confía la asociación. Porque, aunque los restos humanos se encuentran muy deteriorados por el peso de tierra que han sufrido durante más de 70 años, los trabajos de tamización de la tierra en la que se encontraban han permitido además localizar huesos de hasta tres milímetros.

De esta forma, los técnicos han logrado además extraer casi el cien por cien de todos los elementos óseos de aquellos milicianos, según apuntó el médico y también miembro de la asociación granadina Ernesto Rosales.

Los Desastres de la Guerra


La Memoria como arma arrojadiza
*La exhumación de desaparecidos sigue atascada en España 70 años después
*El país no se ha enfrentado al drama con la entereza de países con conflictos más recientes
Por GERVASIO SÁNCHEZ (SOITU.ES) 25-06-2009

La desaparición forzosa es el tema de mi vida. Buscaba familiares de desaparecidos cuando visité por primera vez Guatemala en octubre de 1984. Mi primer gran reportaje de noviembre de 1986 en Chile fue sobre los desaparecidos. La primera vez que viajé a Perú en octubre de 1988 dediqué todo mi esfuerzo a este tema.


Retratos de enterrados en la fosa común de La Puebla de Cazalla (Sevilla, 3 de junio de 2009)

En las últimas dos décadas he centrado muchos de mis viajes en este drama imperecedero. He publicado crónicas, análisis, reportajes, libros. Para enero de 2011 estoy preparando una gran exposición para el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León sobre la desaparición forzosa.

Pero mi experiencia no me ha servido en mi propio país. "¿Sabes dónde te estás metiendo?". La pregunta me cogió de sorpresa hace un par de meses. Me la hizo el presidente de una de las múltiples asociaciones de la Memoria Histórica. Le dije que llevaba un cuarto de siglo trabajando este drama en países con regímenes dictatoriales. Como si la veteranía fuese un grado, que dicen los militares. "Aquí todo está politizado y existe una tendencia a instrumentalizar la memoria", me dijo sin paliativos. Como si la memoria fuese una peonza.

Un zapato encontrado en la fosa de La Puebla de Cazalla.

En los dos últimos meses me he entrevistado con una docena de personas en Aragón, Navarra, Cataluña, País Vasco, Madrid, León, Andalucía. Me han informado de que
un alcalde socialista se ha opuesto frontalmente durante meses a que se abriese una fosa (repleta de socialistas) por miedo a perder los votos de los conciudadanos de la derecha que votan a su favor.



Me han contado que otro alcalde conservador ha permitido la exhumación de los restos porque quiere ampliar el cementerio. Me he enterado de que la Junta de Andalucía se niega a financiar las exhumaciones y que ha cambiado tantas veces de responsables que es imposible dar continuidad a los mínimos acuerdos que se consiguen.

He sabido que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, era en 1998 mucho menos sensible al drama de los desaparecidos, cuando era secretario provincial de su partido en León. Perdón, que el año pasado, cuando apostó por una Ley de Memoria Histórica vacía. Porque durante este año su entusiasmo ha descendido vertiginosamente.

Me he convencido de que es más fácil publicar reportajes sobre exhumaciones ocurridas a miles de kilómetros que sobre las que se producen en mi país a pocos kilómetros de donde vivo.

He visto centenares de cajas con restos humanos sin identificar apiladas en dependencias universitarias por falta de presupuesto y personal. He fotografiado una exhumación en La Puebla de Cazalla (Sevilla) que se paraliza cada vez que finaliza la subvención.

En Guatemala se desentierran a los asesinados de hace 25 años. En Irak a los fusilados de hace 18. Cada año se entregan centenares de nuevos identificados a sus familias y se sigue buscando a las víctimas de hace 15 años en Bosnia.

¿Por qué es tan difícil aclarar un pasado tan remoto en mi país?
Las preguntas que me hago son lógicas: ¿Por qué es tan difícil aclarar un pasado tan remoto en mi país? ¿Por qué en otro países las mismas generaciones implicadas en una guerra intentan ordenar el caos, mientras que aquí escurrimos el bulto con la intención de que sean nuestros hijos y nietos los que se encarguen de los desastres de una guerra que no hicieron? ¿Cómo denominamos a un Estado que incumple durante más de 70 años (de ellos, 30 en democracia, no lo olvidemos) el derecho internacional, que obliga a buscar a todos los desaparecidos, encontrarlos y entregarlos a sus familiares? ¿Por qué son más valientes los guatemaltecos, los iraquíes, los bosnios que los españoles?

Los trabajos de exhumación lo hacen voluntarios y familiares.

Sus guerras fueron tan brutales como la nuestra. Sus transiciones tan complejas como la nuestra. Sus políticos tan viciados por el olvido y la comodidad como los nuestros. Pero ellos han avanzado y nosotros seguimos empantanados. Y
lo más grave: nos permitimos utilizar la memoria como arma arrojadiza.

No sé si tendría que haberse hecho en plena transición. Pongamos que no era el momento. Busquemos, entonces, la mejor fecha en los 30 años siguientes. 1982, 1986, 1990, 1994, 1999. Hace 27, 23, 19, 15 ó 10 años. Si somos miedosos, nos decantaremos por los últimos años. Si somos algo más valientes, por los intermedios. Si somos héroes, por los primeros.

Elegida la mejor fecha, los grupos políticos tenían que haber negociado una salida constructiva al drama, haber establecido un protocolo de acción coherente con un Estado de Derecho, haberlo preñado con todas las prerrogativas posibles y con el máximo presupuesto, llamarlo de una manera aceptable para la mayoría y haberlo articulado como una ley modélica.

Y hoy estaríamos más cerca del final del túnel y no a años luz.

El Fin de la Huida


EXHUMACIÓN EN ARGOMOSO (MONDOÑEDO - LUGO)
Los restos del lucense José Antonio Díaz, 'paseado' en 1936, fueron exhumados ayer.
laopinióncoruña.es/R.Prieto/19-06-2009


Los viejos huesos vencidos por la Guerra Civil siguen clamando memoria. En cunetas, montes o tapias de cementerios. Miles de familiares de fusilados durante el franquismo siguen a la espera de poder desenterrar a los suyos y darles el duelo que nunca tuvieron. Para la familia del lucense José Antonio Díaz Álvarez, paseado en septiembre de 1936 en Argomoso (Mondoñedo), ya se ha terminado la búsqueda. Un equipo de arqueólogos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), colectivo originario del Bierzo leonés y promotor de las primeras exhumaciones en España, inició ayer en Lugo la campaña prevista para este verano en Galicia.

"La fosa estaba muy localizada", comentó ayer el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías, poco después de encontrar los restos de José Antonio Díaz Álvarez, vecino de Ove (Ribadeo).

Tras una mañana de gestiones en el Concello de Mondoñedo para conseguir una máquina que les permitiese iniciar la excavación, el equipo de arqueólogos que colabora con la asociación localizó a primera hora de la tarde los primeros huesos. Más de 70 años después de ser ejecutado y enterrado en la parte exterior del cementerio de la parroquia lucense de Argomoso, los restos de José Antonio Díaz fueron exhumados. En cuestión de meses, les serán devueltos a su familia. Antes tendrán que ser identificados. De este proceso se encargará la antropóloga forense Roxana Ferlinni.

Casado y con cuatro hijos, José Antonio Díaz fue sacado a punta de pistola de su casa por los falangistas locales, que, según la investigación de historiadores de la ARMH, tenían intención también de detener en la aldea próxima de Vilavella a un vecino llamado Pedro Soto. Él corrió mejor suerte. Escapó con una herida de bala en una pierna y logró esconderse en el interior de una cueva marina en la ría de Ribadeo. José Antonio Díaz fue llevado al lugar de Miraveles. Él también logró huir después de haber recibido algunos disparos. Malherido estuvo escondido durante varios días en el barrio de Las Plazas, en Argomoso. Un chivatazo a los falangistas sobre el lugar donde estaba ocultó le hizo presagiar su final. Fue asesinado delante del edificio de la escuela rural de Argomoso tras varios disparos en la nuca. Eran las cinco de la tarde del 20 de septiembre de 1936. Su ejecutor, según los archivos históricos consultados por la ARMH, fue el cabo municipal de Mondoñedo.

El libro de defunciones describe a José Antonio Domínguez como un hombre de 43 años, pelo castaño oscuro, de 1,78 de estatura, corpulento, con barba de varios días y bigote recortado. Vestía camiseta blanca, sobre la que llevaba otra oscura, sucia y con cremallera, chaqueta de tela, pantalón viejo de pana clara con rodilleras cuadriculares, calcetines blancos de estopa y zuecas del país y boina negra.

La exhumación en Mondoñedo fue la primera de las que la ARMH tiene previstas para este verano en Galicia. Además de la de ayer, también prevén continuar en el Ayuntamiento coruñés de O Pino, una parroquia en la que ya lograron localizar varios cadáveres hace dos años; abrir otra en San Andrés (Pontevedra), con 9 cadáveres; y otra en Carnazo, en las proximidades de Vilagarcía de Arousa.

Cataluña Pagará por Ley la apertura de sus Fosas


El Parlament aprueba el miércoles la norma que obliga a la Generalitat a exhumar las sepulturas por mandato de familiares de desaparecidos. En esta comunidad hay 179 tumbas localizadas.
Público.es/ALBERT MARTÍN VIDAL - BARCELONA - 14/06/2009

Filipinas, Perú, El Salvador, Suráfrica, Etiopía, México, Colombia, Rumanía o Chipre son algunos de los países donde las exhumaciones de fosas comunes se han podido desarrollar gracias a la iniciativa y financiación de sus gobiernos.

Mientras España se resiste a entrar en esta lista, Catalunya tiene previsto aprobar este miércoles su Ley de Fosas, que obligará a la Generalitat a gestionar y financiar la apertura de fosas.

La ley, que se ha venido ultimando desde la primavera de 2008, está pendiente sólo de ser ratificada por los votos del Parlament. Cuando eso ocurra, los familiares de desaparecidos y las asociaciones de recuperación de la memoria histórica podrán solicitar a la Administración la exhumación de las sepulturas.

La Generalitat inició en 2003 la elaboración del mapa de fosas de Catalunya, que fue presentado el año pasado con 179 enclaves documentados o probables y a los que próximamente se añadirán medio centenar más.

La ley detalla que la apertura se efectuará siempre y cuando existan indicios documentales de que una determinada persona está en una fosa. "Es evidente que muchas personas no saben dónde murieron o fueron enterrados sus antepasados; prevemos que en la inmensa mayoría de casos sólo procederemos a señalar y dignificar las fosas", explican fuentes de Interior. Este trabajo pasa por la colocación de una placa conmemorativa y por el acondicionamiento del entorno de las sepulturas, mediante trabajos que a menudo conllevan la nivelación y desbroce del terreno.

Pero cuando esté acreditado que una persona desaparecida puede estar en una de estas fosas comunes, se aplicará una normativa cuyo objetivo último es la identificación y recuperación de los restos mortales de los desaparecidos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.

Saura recuerda al PP que la ley incumbe a víctimas de ambos bandos

Joan Saura, conseller de Interior, ha manifestado que con esta ley, "largamente esperada", se reconoce "el derecho de la ciudadanía a conocer la verdad de los hechos y circunstancias en que tuvieron lugar las desapariciones y violaciones de los derechos humanos durante el franquismo". Saura ha reiterado, pese a la oposición del PP a la nueva disposición, que esta ley incumbe a "todas las víctimas", independientemente de su ideología o del bando en que combatieran.

La ley llega cuando en España colea la polémica entre autonomías y Administración central por el cumplimiento de la Ley para la Recuperación de la Memoria Histórica. El Gobierno se ha dirigido a las comunidades para que pongan en marcha el protocolo de exhumaciones, pero sólo Euskadi y Canarias se han mostrado dispuestas, mientras que el resto han manifestado que la apertura de fosas y su financiación son competencias del Estado. La Generalitat ya ha calculado que el precio medio de estas exhumaciones rondará los 40.000 euros.

Las comunidades donde gobierna el PP ni siquiera se han mostrado dispuestas a elaborar un mapa de fosas, por lo que el Gobierno ha pedido colaboración a las asociaciones.

El conflicto entre administraciones frena las aperturas en el resto de España

La ley prevé que se aplique un protocolo donde colaborarán antropólogos, arqueólogos y arqueólogos forenses. La Generalitat ya realizó una prueba piloto en la fosa de Gurb que se saldó con la identificación de cuatro de los 13 soldados enterrados.

Dicho protocolo consta de una fase previa de documentación, otra de excavación que incluye las pruebas de ADN y un informe final con el dictamen forense y el inventario de objetos encontrados. En este primer caso, se comprobó que los soldados habían muerto por arma de fuego y se encontraron botas, cucharas y una botella de cristal con un mensaje en su interior que detallaba cómo se llevó a cabo el entierro.

En Catalunya se distinguen seis tipos de fosas las de soldados muertos en el frente, las de los hospitales militares, las de los civiles represaliados por el ejército franquista, las que se originaron por la represión republicana, las de los campos de trabajo republicanos y las existentes en los cementerios de las capitales catalanas,aunque resulta imposible calcular cuántos desaparecidos contienen. Su identidad y las trágicas circunstancias de su muerte estarán esta semana más cerca de ser aclaradas.

DÍA 5 DE LA PRIMERA EXHUMACIÓN CON TUTELA JUDICIAL


19.00. Despedida. Acabamos de terminar de tapar los agujeros que habíamos hecho en la tierra y nos vamos a casa después de haber recuperado los que buscábamos, los restos de siete fusilados durante la Gerra Civil. Sus familiares han dejado flores en el lugar exacto donde hemos encontrado los restos y después se han abrazado a la juez, que ha venido a despedirse de ellos y a explicarles los pasos a partir de ahora. Los huesos serán llevados a un laboratorio para que los examine el médico forense Francisco Etxeberria, que acaba de viajar a Chile para analizar los restos de Víctor Jara exhumados la semana pasada. El alcalde del pueblo también ha venido al cementerio porque quería disculparse con los familiares por sus palabras de ayer en este diario. Ha dicho que sus declaraciones no habían sido muy afortunadas y les ha pedido perdón por ello. Estamos muy cansados, pero muy contentos. Vecinos del pueblo que el primer día nos criticaban, hoy han venido a decirnos que se alegran de que los familiares puedan llevarse a los suyos. Creo que hemos hecho una labor didáctica muy importante. Esta exhumación ha removido conciencias. Ojalá que otros jueces provinciales tomen nota.

Me gustaría agradecer al pueblo de Santa Marta de Tera las muestras de apoyo y os animo a todos a visitar su iglesia románica, que acaba de ser rehabilitada y es una joya. Muchísimas gracias también a ELPAÍS.com por ofrecerme la oportunidad de escribir este diario para explicarle lo que hacemos a la gente que nunca ha visto una fosa de la Guerra Civil: que el ambiente es absolutamente cordial, que no hay rencores, ni odios y que, al final del trabajo, hay unos familiares que se van felices por haber encontrado lo que buscaban desde hace 70 años. Gracias a todos y hasta la próxima.

16.30. Tapar los agujeros. Acabamos de volver de comer con los familiares para celebrar lo bien que ha ido todo. Ya hemos recogido los restos y ahora sólo nos falta tapar los agujeros que hemos hecho al cavar en la tierra. Los familiares están contentísimos. Esta tarde vendrá la juez para despedirse.

12.00. Debate en el pueblo.- Santa Marta de Tera tiene 300 habitantes y la exhumación que estamos haciendo se ha convertido en tema de debate. Santiago, uno de los vecinos, os los cuenta:

"Tengo 55 años y llevo toda la vida en el pueblo. Acabo de visitar la exhumación y he visto las calaveras, los huesos... Da que pensar. Aquí no todo el mundo está de acuerdo en que se abra la fosa. Hay gente que no quiere problemas, que prefiere pasar desapercibida... Yo siempre he sido partidario, porque esta gente tiene el mismo derecho que todos a enterrar a sus familiares dignamente. Antes no se pudo hacer y me alegro de que ahora sí. En los bares del pueblo se montan debates entre los partidarios y los que se oponen. Algunos dicen que es mejor dejar las cosas como están. Yo creo que los familiares tienen derecho a llevarse a los suyos donde quieran".

8.00. Arranca el último día de trabajo.- Hoy hemos madrugado más porque la juez nos ha pedido que intentáramos acabar hoy el trabajo porque son fiestas en el pueblo y la gente suele aprovechar estos días para venir al cementerio a limpiar las sepulturas de sus familiares. Se ha habilitado un pasillo para que puedan acceder al recinto porque no queremos incomodar a nadie. Vamos a dedicar toda la mañana a recoger los restos, catalogarlos, envolverlos en papel de periódico y meterlos en cajas de cartón para quitarles la humedad. Y después, por supuesto, a tapar lo que hemos cavado para dejarlo todo como estaba.

DÍA 4 DE LA PRIMERA EXHUMACIÓN CON TUTELA JUDICIAL


18.30. Aclarando temores. Hemos reunido a un grupo de vecinos del pueblo porque sabemos que están inquietos porque piensan que nuestro trabajo puede interferir en los enterramientos de sus familiares en el cementerio. El arqueólogo les ha explicado las diferencias entre un enterramiento de este tipo, fosa común de la Guerra Civil, y uno convencional, individual, para que vean que los restos que hemos encontrado no podrían pertenencer a ninguno de los familiares que tienen enterrados en el cementerio. Se han quedado más tranquilos.

16.45. Gente que busca. Se están acercando a la exhumación muchos familiares de desaparecidos en la Guerra Civil en la zona de Benavente. Quieren saber qué pasos hemos dado nosotros y nos preguntan qué tienen que hacer para que la juez autorice la apertura de las fosas donde creen que están los suyos. La juez de Benavente, Tania Chico, tiene aún sobre la mesa otro caso también derivado del auto de Garzón, y en esta misma zona, pero es mucho más complicado que este porque las víctimas están en un cementerio que se ha reformado muchas veces y no hay indicaciones precisas del lugar exacto donde pueden estar. De momento, nosotros seguimos trabajando en los siete cráneos que hemos encontrado en Santa Marta de Tera.

13.30. ¡Más cráneos!- Acabamos de encontrar dos cráneos más, con lo que tendríamos localizados a siete de las ocho víctimas. Y acaba de llegar la juez con un forense y una secretaria de su juzgado para levantar acta de todo. El arqueólogo les está explicando ahora los hallazgos mientras la secretaria judicial toma nota.

12.30. "Nunca supe que había fosas".- Habla el alcalde, del PP. Heliodoro Tábara, alcalde de Santa Marta de Tera (304 habitantes), de 74 años, ha estado visitando la fosa para ver cómo iba la exhumación. Estas son sus impresiones:

"Yo nunca supe que allí había fosas. La gente del pueblo comentaba algo, pero ahora se ha confirmado que es verdad. Yo nací en 1936, es difícil que pueda hablar de algo que pasó el año en que nací, ¿no? Soy alcalde de este pueblo desde hace 30 años, primero lo fui con CDS y luego ya, con el PP. ¿Que si el PP se opone a esto? El PP puede opinar lo que le dé la gana, yo no tengo más relación con el PP que una mera simpatía. Estoy contento de que se haya abierto la fosa, pero oyes cosas que no te gustan. Cuando la hija de un asesinado dice que su padre murió sin conocerla también te molesta un poco porque dices, si en estos años no ha venido nadie aquí a dejar unas flores, ¿por qué ahora le dan tanta importancia? Se está tratando esto con demasiada severidad, no me importa decirlo. Que si cintas de la Guardia Civil... ni que fuéramos terroristas. Hemos puesto todos los medios a disposición de la juez. Todo esto nos está encogiendo un poco. Lo único que puedo decir es que si tocan restos que no sean de los asesinados, voy a pedir que los devuelvan a su sitio".

12.00. El miedo a saber.-. Un psicólogo de Psicólogos sin Fronteras está atendiendo a los familiares de las víctimas. La juez ha tenido que expulsar del perímetro de la exhumación a una vecina del pueblo que no quería que abrieran la fosa. Al no identificarse como familiar, se ha tenido que ir fuera. Raúl de la Fuente, el psicólogo que está ayudando a las familias, explica por qué ocurren estas cosas y cómo los familiares están llevando la situación:

"Mi trabajo aquí empieza por ajustar las expectativas. Los familiares creen que van a llegar, la tierra se abre, y sacamos a los suyos, y casi nunca es así. Los dos primeros días de trabajo les creó mucha ansiedad ver que cavaban y cavaban y no aparecía nada. Ayer, se pusieron un poco más contentos. Están cansados, porque el proceso es difícil: los días antes a que arranque la exhumación empiezan a revivirlo todo, a enfrentarse a la apertura de la fosa, pero están fuertes. La presencia de la juez ha sido muy importante porque se sienten muy arropados. También han tenido que sufrir el desgaste de los rumores. La juez ha tenido que mandar salir a una mujer que se negaba a que abrieran la fosa. Esto también es muy frecuente. Las exhumaciones son algo que altera su vida diaria y eso no les gusta, les genera miedo, y también, a veces, un sentimiento de culpabilidad. La primera reacción es la negación, el "no están ahí". Quieren taparlo, porque entienden que es algo negativo sobre su pueblo, quieren protegerlo y protegerse. En muchos sitios, juegan al despiste. Viene alguien y dice: lo que buscáis está 200 metros más allá, y es mentira. Es por ese miedo. Ayer, en el bar del pueblo, le dijeron a un familiar que los restos de las víctimas los habían tirado al ampliar el cementerio y eso le generó mucha ansiedad. El rumor desgasta mucho a las familias, aunque yo a estas las veo muy fuertes y muy unidas. Eso no es tan frecuente. Normalmente hay algún miembro de la familia que se opone a la exhumación, otro que quiere que salga adelante... Aquí no, están los nietos acompañando a los hijos de las víctimas y se apoyan mucho entre ellos"

10.30. Comenzamos a recoger los huesos.- Hemos empezado a meter los huesos en cajas de cartón para llevarlos a un depósito que nos ha habilitado la juez. Primero los envolvemos en papel y luego los metemos en las cajas de cartón para quitarles la humedad. De momento, sólo hemos hecho una caja, a la que hemos nombrado "miscelánea", con los fragmentos de huesos que hemos encontrado. Esperamos terminar hoy todo el trabajo.

09.30. Un milagro.- A última hora de ayer dimos con los restos de lo que podría ser una quinta víctima, dos metros más allá de los tres cráneos enteros y uno fragmentado que habíamos encontrado. Los familiares y la juez estaban un poco nerviosos porque parecía que no avanzábamos, pero hoy estamos todos contentísimos
. Encontrarlos era muy difícil porque los cementerios se remueven mucho. Alguien ha querido respetar estos huesos porque están muy cerca de los panteones.

DÍA 3 DE LA PRIMERA EXHUMACIÓN CON TUTELA JUDICIAL


19.30. El arqueólogo explica los hallazgos a los familiares. Los familiares de las víctimas han rodeado al arqueólogo, René Pacheco, que les está explicando lo que hemos encontrado hoy y las expectativas que hay. Son bastante buenas. Mañana va a ser un día muy importante porque seguiremos abriendo más espacio alrededor de los cráneos que hemos encontrado. En breve llegará el segundo turno de agentes de la Guardia Civil y nos iremos a descansar hasta mañana.

17.30. El anciano con las manos en la tierra. Acaban de llegar más familiares de la otra fosa, la del grupo de los fusilados de Benavente. Y tengo aquí al lado a Tomás Carbajo, hijo de Baltasar, del grupo de Destriana fusilado en agosto de 1936. Tomás ha venido con un mono azul y está trabajando en la fosa, apartando la tierra de lo que pueden ser los restos de su padre. Pero mejor os lo cuenta él:

"Tengo 76 años, pero aún puedo trabajar. Estoy ayudando a sacar los restos del que puede ser mi padre, pero lo haría igual si fuera el de otro. Me he emocionado pero no me ha dado pena, he sentido que estaba haciendo lo que se debe hacer. Yo tenía tres años cuando se llevaron a mi padre y mi hermana nació tres semanas después de que lo mataran. Lo peor fue el primer día, que parecía que no encontraban nada y nos fuimos un poco desilusionados. La juez también estaba nerviosa, pero hoy estamos todos muy contentos porque parece que están aquí, en estos tres cráneos que hemos encontrado. La juez es estupenda. Nunca había visto un juez así, está muy preocupada por nosotros. A ver si se animan más jueces, que vean que no pasa nada, que las fosas se abren, la gente se lleva a los suyos, y no hay de qué tener miedo. A mi padre lo quiero llevar a enterrar con mi madre, en su pueblo, en Destriana. Me voy a ayudar otro poco más".

16.15. Testimonio de un voluntario. Acabamos de volver de comer, y le voy a ceder la palabra en este diario a Marco González, un administrativo que colabora con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica como voluntario desde 2006.

"Vengo de Ponferrada. He estado en unas seis exhumaciones, ayudando en lo que puedo. Tengo 28 años y hago esto porque mi abuelo murió en las mismas circunstancias que los hombres a los que estamos buscando en estas fosas, y como a él no le podemos recuperar porque no sabemos dónde se lo llevaron, intento ayudar a encontrar a otros, para quitarle esa espinita que tenían clavada mi abuela y mi padre. Esta exhumación no se parece a las demás. La presencia de la juez lo cambia todo. Estamos acostumbrados a trabajar solos y alrededor de esta fosa hay un montón de gente que nos da mucho apoyo. A los familiares de las víctimas ya los conocíamos porque hemos hecho otras exhumaciones en esta zona y siempre nos preguntaban: ¿cuándo vais a sacar a los nuestros? Hoy por fin estamos aquí."

13.15. Un anciano escarbando en la tierra. Acabamos de vivir un momento muy emocionante. En realidad, dos. El primero, cuando ha llegado la juez. Todos los familiares de las víctimas la han rodeado para darle las gracias por lo que está haciendo. Y el segundo ahora, porque el hijo de uno de los fusilados, un anciano, ha venido vestido con un mono azul de trabajo, y está ayudando a retirar la tierra alrededor de los restos, de lo que pueden ser los huesos de su padre.

12.30. Visita del forense del juzgado. Acaba de llegar el forense del juzgado de Benavente para ver los cráneos que hemos encontrado. Creo que ya no hay ninguna duda de que estamos ante una de las fosas porque los cráneos están muy juntos y no creo que en este pueblo enterraran a la gente de tres en tres. Ahora sólo hay un arqueólogo trabajando dentro de la fosa porque la zona es muy pequeña y el trabajo muy delicado. Aún no sabemos la dirección que llevan los huesos, dependiendo de eso, los restos podrían perderse bajo un panteón que hay justo al lado, o seguir hacia la zona del campanario. En ese caso, podríamos recuperarlos enteros.

11.30. La emoción de José.- Os presento a José Fernández Valderrey, nieto de Baltasar Valderrey, uno de los siete hombres a los que estamos buscando. Ha dejado su librería en Pamplona en manos de su hija para venir a seguir la exhumación. Está muy emocionado...

"Yo me fui del pueblo antes de cumplir los 18 años, y entonces no se hablaba de esto. Ahora tengo 62. Había investigado la historia de mi abuelo, pero al llegar aquí, algunos vecinos, gente mayor, me ha contado detalles horribles que no sabía (se emociona), y los familiares de las otras víctimas también: una hija que no conoció a su padre, otro que se quedó huérfano de padre con tres años... Mi madre tenía 11 cuando los falangistas fueron a buscar a mi abuelo. Estaba sola en casa y le hicieron llevarles al campo a por él, que estaba segando. Y allí la dejaron. Tuvo que volver sola a casa y cuando mi abuela volvió de hacer compras en Benavente, se la encontró llorando. Ya no lo volvieron a ver. Mi madre, que ya ha fallecido, no podía parar de llorar cada vez que llegaba la fecha del aniversario (se emociona)."

"Y todo lo que me han contado aquí... no sólo los asesinatos, los raptos, las matanzas... También, después, la humillación, las miradas de los chivatos, de los falangistas. Estoy siguiendo la exhumación con un nudo en el estómago. Cada vez que encontramos algo, me da un vuelco el corazón. Y me conformaría con un solo hueso, un solo hueso de mi abuelo para poder llevármelo al panteón familiar y que descanse junto a su mujer y su hija, mi madre. Sólo eso. Imagínese buscar algo desde hace 73 años..."

10.30. Tres cráneos juntos.- "Acabamos de encontrar la mejor pista hasta ahora. Tres cráneos juntos. Están en la segunda zona donde estamos trabajando, al final de la línea de panteones. Todavía es pronto para ver los signos de violencia. Generalmente, es cuando llegamos al laboratorio y los reconstruimos cuando vemos, por ejemplo, los orificios de entrada hechos por arma de fuego. Acaba de llamarnos la juez y se lo hemos contado. Estamos contentos.

09.10. Vuelta al trabajo.- Hay operarios del ayuntamiento echándonos una mano con carretillos. Todo el mundo está volcado en esto. Hoy es el día grande de las fiestas de Benavente y la juez tiene que estar de guardia porque siempre pasa algo. Sueltan un toro... y a veces hay problemas.

DIARIO DE LA PRIMERA EXHUMACIÓN CON TUTELA JUDICIAL


Santiago Macías, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, narra los trabajos en Zamora en dos fosas comunes de la Guerra.
El País.com - Santa Marta de Tera (Zamora) - 08/06/2009 y 09/06/2009

Santiago Macías, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) relata para el ELPAIS.COM el avance de los trabajos de exhumación de dos fosas comunes en Santa Marta de Tera (Zamora), que se abren por orden de la juez de Benavente Tania Chico. Son las primeras que se exhuman en España con tutela judicial.

2º Día:
19.30. Llueve, lo dejamos hasta mañana.- Ha empezado a llover, así que tenemos que dejar el trabajo. Ha sido un día largo, esperamos tener más suerte mañana. Paciencia.

17.30. Parada en la recogida de muestras de ADN.- Están aquí miembros del equipo argentino de antropología forense que están recogiendo muestras de ADN en España para tratar de identificar a víctimas de la dictadura argentina. Le cedo la palabra a uno de ellos, Luis Fontebrider:

"Estábamos en León, en nuestra campaña de colección de muestras para tratar de identificar víctimas de la dictadura argentina entre 1974 y 1983 y hemos decidido parar en Santa Marta de Tera para ver a los amigos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y visitar la exhumación. A nosotros no nos sorprende la presencia del juez aquí porque en Argentina nuestro trabajo siempre se hace en un contexto judicial. Estamos tratando de recoger muestras de sangre en España para tratar de identificar cuerpos en Argentina, porque muchos argentinos se exiliaron en España y pueden ser familiar de alguna de las víctimas que no hemos podido identificar en Argentina. Hemos dejado una oficina en el Ayuntamiento de León por si alguien quiere acercarse y mañana llevaremos la campaña de recogida de muestras a Barcelona. Llevamos tres años con este proyecto y hemos recogido unas 5.000 muestras en todo el mundo para cotejar con 600 esqueletos hallados en Argentina. De momento hemos conseguido identificar así los restos de 42 personas"

16.30. Charla con la Guardia Civil.- No creo que terminemos hoy, pero estamos muy cómodos trabajando porque hay una juez que nos arropa, que nos tutela, que se preocupa. Todo es distinto con una juez aquí. Por ejemplo, la presencia de la Guardia Civil. Acabamos de estar hablando con ellos y la verdad es que el trato es excelente. Entran, miran, vigilan, nos preguntan si necesitamos algo... creo que entienden muy bien lo que estamos haciendo.

14. 00. Pausa para comer.- Nos vamos a comer todos juntos, a descansar un rato. Por la tarde se acercará a la fosa el equipo de antropología forense argentino que está recogiendo en León muestras de ADN de familiares de desaparecidos en Argentina.

13.30. Visitas.- Acaba de venir a la exhumación Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Seguimos trabajando en la misma zona donde han aparecido los huesos. Hay indicios de que puede haber restos de más de una persona y eso es muy buena señal. Sabíamos que esto no iba a ser fácil, así que estamos tranquilos.

12.30. Panteones con restos.- Han venido unos albañiles para decirnos que cuando hicieron unos panteones encontraron restos humanos. El trabajo se ha dividido en dos, pero mejor os lo explica el arqueólogo que dirige la exhumación, René Pacheco: "Llegamos aquí orientados por testimonios orales de gente que recordaba haber visto cosas, como Felícito. Empezamos a pasar la retroexcavadora por una zona pero se acercó un vecino del pueblo que nos dijo que había un familiar suyo enterrado ahí hace 50 años y como encontramos clavos, que indicaban una caja de ataúd, nos desplazamos a los laterales. Los restos que hemos encontrado están enredados en una zapata hecha para aguantar el campanario de la iglesia, dentro del cemento. Pero como los paletas que construyeron algunos panteones aquí nos dijeron que habían encontrado restos humanos al hacerlos, hemos dividido al equipo en dos y uno trabaja en la zona del campanario y otro siguiendo la línea de panteones. Trabajar en un cementerio es muy complicado porque se remueve mucho la tierra para ampliaciones. Si no los encontráramos en estas dos zonas, nos plantearíamos explorar extramuros del cementerio, aunque de momento, todos los testimonios indican que están dentro, aquí."

12.15. El niño que vio cómo los enterraban.- Le cedo la palabra en este diario a Felícito Ballesteros, que siendo niño, vio cómo enterraban a las personas que estamos buscando: "Tengo 84 años. Cuando vi cómo los enterraban en fosas comunes en el cementerio de Santa Marta de Tera tenía 12. Al primer grupo, los que recogieron en Destriana (fusilados en agosto de 1936) , los traía, obligado, un campesino en un carro de vacas. El segundo, los de Benavente (asesinados en octubre de ese mismo año) venían en un carro de mulas. Los traían muertos. Los falangistas obligaron a los campesinos a enterrarles y de haberse negado, les habrían matado a ellos también. Echaron los cuerpos uno encima del otro, todos juntos. Yo estaba en la parte civil del cementerio y lo vi todo. Era un niño, pero entendí perfectamente lo que estaba pasando y sentí una pena terrible por aquella injusticia. Fue algo horrible ver cómo arrojaban los cadáveres de aquella manera. Entonces, como niño, y hoy, como persona mayor, deseé que nada así volviera a pasar nunca. España estaba llena de odio, de envidias que mataban a la gente... Ojalá les encontremos. Ahora estamos pendientes de un albañil que hace unos años encontró restos humanos mientras hacía un panteón para otros".

11.15. Encontramos más restos.- "Acabamos de encontrar más restos, pero es difícil aún saber si son lo que estamos buscando. El trabajo en un cementerio es complicado porque las sucesivas ampliaciones y obras cambian el terreno y nos despistan. La iglesia se ha rehabilitado tres veces. Hace años aparecieron unos restos humanos cuando abrían hueco para hacer un panteón, puede ser otra pista".

10.00. Trabajo lento y minucioso.- Trabajamos en una zona pequeña, pero el trabajo es muy lento. Intentamos seguir el rastro de los huesos encontrados ayer.

09.00. Arranca el segundo día de trabajo.- Hoy no hay tanta expectación como ayer y eso creo que nos tranquiliza un poco a todos. La juez no ha podido venir pero estamos en contacto permanente con ella por si hay alguna novedad. Sigue aquí la Guardia Civil.


1º Día:
19.15. Fin de la jornada. "Lo dejamos hasta mañana. Nos vamos a descansar a una posada rural que hay en Santa Cristina de la Polvorosa. Estamos cansados, ha sido un día muy largo y muy emocionante. La juez ha estado tomando declaración aquí mismo como testigos a algunos vecinos del pueblo. Los familiares están contentos. ¡Hasta mañana!"

18.15. Importante hallazgo. "Parece que estamos más cerca. Hemos encontrado restos humanos conectados, huesos largos y unidos entre sí. La juez estaba ya un poco contrariada porque parecía que no avanzábamos, pero le hemos tratado de explicar que casi nunca encontramos lo que buscamos con tanta facilidad. Son procesos muy lentos y delicados".

17.15. Chaparrón y primeras pistas. "Acaba de caer una tormenta de cinco minutos, pero se ha despejado enseguida. Hemos delimitado una zona, casi a la entrada del cementerio, donde creemos que puede estar la fosa, porque parece que se removió la tierra y ese no es un lugar normal para enterrar a gente, a no ser que los enterradores pensaran que no merecían un sitio mejor. Los arqueólogos están haciendo cortes en el terreno donde calculan que está la fosa. Ellos son capaces de apreciar los movimientos de tierra aunque hayan pasado 70 años. Estamos animados".

16.15. Vuelta al trabajo. "Acabamos de volver de comer con los familiares de las víctimas y con la juez. Vigilando el sitio se ha quedado un equipo de la Guardia Civil, que acaba de cambiar el turno. Tenemos esperanza de encontrar la fosa hoy".

14.10. Pausa para comer.- "Nos vamos a comer con los familiares de las víctimas. Esta mañana no ha habido suerte, pero no es la primera vez que estamos dos o tres días buscando y al cuarto encontramos la fosa. Retomaremos el trabajo sobre las 15.30. Nos queda aproximadamente la mitad de lo que hemos explorado por mirar".

13.15. Dificultades.-Seguimos buscando. Hemos vuelto a utilizar la máquina retroexcavadora en el entorno y estamos haciendo varias catas sobre el terreno, porque aún no hemos definido el lugar donde está la fosa. Las raíces de un seto que rodea el sitio nos dificulta el trabajo.

12.30. Testimonio de un familiar.- Le cedo la palabra en este diario al hombre que nos ha traído hasta aquí, Baltasar Berciano, familiar de una de las víctimas que estamos buscando, Baltasar Carbajo:

"Hace 20 años, mi tía Nieves empezó a hablarme de lo que le había pasado a su hermano. Empecé a hacerle más preguntas y noté que ella tenía mucho miedo a hablar. En el año 2002, empecé a investigar, a buscarle en los archivos, a preguntarle a la gente del pueblo... Hasta que seguimos el rastro del camión en el que los falangistas se lo llevaron el 21 de agosto de 1936.

Mi tía, que ahora tiene 91 años, estaba con su hermano cuando los falangistas se lo llevaron para asesinarlo. Ella tenía entonces 21 años. Baltasar volvía de trabajar en el campo, porque entonces era habitual trabajar de noche en verano, en las épocas de siega. Su madre y su hermana le esperaban para darle el almuerzo. Y entonces aparecieron los falangistas. Se lo llevaron y lo asesinaron. Tenía 28 años, un hijo de tres y una niña a punto de nacer."

"Nieves, la hija de Baltasar, tiene ahora 73 años. No ha podido venir a la exhumación porque no está muy bien de salud. Pero hace un mes la juez de Benavente le tomó declaración en el juzgado. A ella y a su hermano mayor. Estamos todos muy agradecidos con la juez. Está muy preocupada por nosotros, por lo que puedan estar sufriendo las familias, y en la toma de declaración ha demostrado una humanidad impresionante."

"La verdad es que estoy aquí y no me puedo creer que esto esté pasando por fin. Que haya una juez dirigiéndolo todo, preocupada. Su presencia no debería sorprendernos, porque aquí se están buscando restos humanos; debería ser algo normal, pero después de todas las decepciones, de las malas palabras que hemos tenido que escuchar de gente, incluso de vecinos del pueblo que nos dicen aquello de ¿por qué revolvéis el pasado?, es increíble que hayamos llegado hasta aquí."

"Este año he estado ayudando en otras exhumaciones en Quintanilla de Barros, en Lugo... Para la gente que no tenga familiares desaparecidos a lo mejor es difícil de entender por qué hacemos esto. Les diría que a mí me gusta ayudar a lo asociación para la recuperación de la memoria histórica en lo que puedo y que cuando les hablo de esto a mis hijas o a mis alumnos, siento que les estoy educando".

12.00. Temores de los vecinos.- "Se está acercando mucha gente del pueblo y muchos vecinos que tienen a sus familiares enterrados en este mismo cementerio donde está la fosa. Creo que vienen con temor a que nuestro trabajo afecte a las tumbas donde están sus familiares, pero ya han visto que no es así. Estamos utilizando la ocasión para explicarle a la gente lo que hacemos, que las personas a las que estamos buscando en estas fosas también tienen familia y que su familia quiere enterrarlos, como ellos, dignamente".

11. 00.-Restos inconexos.- "Los restos humanos que hemos encontrado están inconexos, separados, y eso no es normal en las fosas de la guerra civil. Es posible que la fosa haya sido alterada en alguna ampliación del cementerio donde se encuentra o que todavía no hayamos llegado a ella. No podemos descartar ninguna hipótesis. Seguimos buscando. Estamos inquietos, como siempre que iniciamos alguna exhumación, porque la expectación de los familiares es enorme y estamos aquí por ellos".

10.30.- En la intimidad.- La juez utiliza el muro del cementerio como una especie de cordón policial para que la exhumación se haga en la intimidad. Al otro lado del muro, periodistas y curiosos esperan noticias.

10.15.- Primeros restos.- ¡El equipo encuentra los primeros restos óseos en el lugar donde hemos estado pasando la retroexcavadora! A partir de este momento, se dejan de utilizar medios mecánicos. Los arqueólogos y forenses entran en la fosa para empezar a limpiar los restos a mano.

09.30.- Familiares arropados.- "Llegamos al lugar donde se encuentran las fosas. Hay muchísima expectación. Y por primera vez en las más de 100 exhumaciones a las que he asistido, hay guardia civil, un forense enviado por el juzgado de Benavente, el alcalde del municipio... Todos, familiares y equipo, nos sentimos más arropados. Nos ponemos a trabajar con la retroexcavadora, una máquina abre-zanjas, pequeña y estrecha, que sirve para retirar la capa de tierra más superficial, unos 50 o 60 centímetros.

Poco a poco van llegando familiares de las víctimas que estamos buscando y otras que todavía no han podido encontrar a los suyos. También muchísimos voluntarios que suelen colaborar con la Asociación y se han acercado por si necesitamos ayuda, y vecinos del pueblo. Hay muchísima gente.

La juez ha llegado un poco más tarde porque antes le ha tomado declaración a los familiares de Aquilino Ortega, uno de los fusilados en 1936.

08.00.- Interés internacional.- "Me reúno con el resto del equipo en la asociación: dos arqueólogos, tres forenses y voluntarios, en Ponferrada (León). Uno de los voluntarios es Baltasar, que está buscando a su tío en esta fosa. Nos sigue la televisión pública francesa, que está haciendo un reportaje y quiere grabar todos los detalles".

LADRONES DE MUERTOS


Memoria y Justicia son palabras que deberían de ir escritas en cualquier bandera, y olvidarse de ellas es como perder las llaves de la puerta de la democracia.
El País/BENJAMÍN PRADO 09/04/2009

Por eso llama tanto la atención que los tribunales más altos de nuestro país parezcan trabajar siempre contra la memoria histórica, y hasta ser, en demasiadas ocasiones, sus enemigos mortales. Da lo mismo si se trata de la causa del magistrado Baltasar Garzón contra el franquismo; de la apertura de fosas de la guerra civil o de la retirada de las estatuas del dictador que proyectan su sangre negra sobre nuestras calles: siempre hay una Audiencia Nacional o Tribunal Supremo que prohíba las investigaciones o las dificulte, o las meta en un laberinto del que sólo se puede salir cuando ya es demasiado tarde: el tiempo siempre corre a favor de la impunidad. Qué incómodo resulta tener que caminar hacia la libertad con la balanza de la ley metida en el zapato.

Si miras hacia la derecha, ves al Tribunal Supremo, que por lo que parece no tiene cosas más importantes que hacer, enredándose en discutirle al Gobierno su derecho a quitar la siniestra estatua de Franco que había en Nuevos Ministerios, con el argumento de que, en realidad, pertenecía a la Universidad Complutense. Mala cosa, cuando hay que ponerse a hacer matices sobre un monumento a un golpista, y peor si quienes los hacen son los representantes de uno de los poderes del Estado. Sería mejor si aplicaran la misma teoría, por poner un ejemplo, al hospital Puerta de Hierro, que también era, al menos en parte, de la Universidad Complutense, y que sin embargo ha sido cerrado, sin que nadie sepa aún ni por qué ni, sobre todo, para qué; aunque estoy seguro de que la mayor parte de nosotros sabe que cuando pase la crisis económica y las hormigoneras vuelvan a dar vueltas, las palabras especulación e inmobiliaria formarán parte de la respuesta.

Si miras hacia la izquierda, ves que las asociaciones de voluntarios que pelean para limpiar de fosas comunes nuestro país, también tienen que escalar los muros de los juzgados para llevar a cabo su trabajo. Nadie les ayuda, el Gobierno les da una subvención ridícula y una Ley de Memoria Histórica miedosa y, una vez más, siempre tienen delante a un juez de la Audiencia Nacional dispuesto a cerrarles el paso y echar otra vez en las tumbas la tierra que ellos hayan sacado. El ejemplo más increíble es el del Valle de los Caídos, y cada vez que piensa en él, a Juan Urbano le ocurre lo mismo que sin duda le pasará a muchos de ustedes, y es que no se ve capaz de entender cómo es posible que una tumba espantosa, levantada para glorificar a un dictador y bendecir sus crímenes, no sólo siga teniendo ahí su sepulcro, exhibido como si fuera el de un héroe, sino que además continúe llena de cadáveres robados. Porque, como se sabe, esa cripta tenebrosa se alimentó con los restos mortales de cientos de republicanos, cuyas fosas comunes fueron saqueadas cuando se terminó el panteón y las familias de los muertos del bando sublevado se negaron a que éstos fueran desenterrados y trasladados al Valle de los Caídos.

El Ministerio de la Gobernación escribió entonces a numerosos ayuntamientos que ofrecieron "las fosas del ejército rojo", y los ladrones de huesos empezaron su tarea. ¿A quién creen que se han encontrado enfrente los familiares de las víctimas enterradas ilegalmente en ese lugar, cuando hay solicitado sacarlos de allí? Naturalmente, a la Audiencia Nacional.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), va a proseguir sus investigaciones sobre el paradero de ocho republicanos fusilados en 1936, enterrados en una fosa común de la localidad madrileña de La Serna y, según todos los indicios, trasladados en secreto, como tantos otros, al Valle de los Caídos. Lo que van a hacer ahora es excavar en la zona de Cuelgamuros para demostrar que allí hubo una fosa común pero que está vacía.

Santiago Macías, vicepresidente de la ARMH, ha explicado que se sabe, por lo que confesó un antiguo juez de paz local, "que los cadáveres enterrados en esa fosa pudieron haber sido exhumados de manera encubierta, para trasladarlos al Valle de los Caídos sin consentimiento familiar y con nocturnidad". Si esas sospechas se confirman, se pedirá que los restos puedan ser sacados de allí, y estén seguros de que a partir de ese momento, la Audiencia Nacional pondrá todas las trabas que pueda para que ese acto de pura justicia pueda llevarse a cabo. Qué raro, que maten a tu padre o tu marido o tu hermana, que luego profanen sus tumbas, roben los cuerpos y los entierren al lado del de su asesino y cuando tú intentas que te los devuelvan la máquina de la Justicia se ponga en marcha para impedirlo.

Lágrimas al borde de una fosa común


Exhumación de tres represaliados en Quintanilla de Combarros, León.
Diario de León/M. Almanza/25-02-2009

«Me robaron mi infancia, me lo robaron todo». Con esta frase, y con sus ojos llenos de lágrimas, recordaba ayer Laureano Marcos en Quintanilla de Combarros, en el municipio de Brazuelo, cómo un grupo de falangistas mató a su padre, Higinio Marcos Pérez, en octubre de 1936, cuando él estaba a punto de cumplir tres años de edad. «No recuerdo nada de él», se lamentaba, mientras los restos de su progenitor, y de otros dos represaliados, empezaban a ser retirados de la fosa común en la que descansaban, en el cementerio civil del pueblo.

«Teníamos verdadera necesidad de sacarlo y de darle sepultura en el panteón familiar de Destriana», explicaba ayer Laureano Marcos mientras un nieto del represaliado, Victorino Marcos, afirmaba que la exhumación de los restos «es un descanso para la familia, pero no se ha hecho justicia, porque no la hay cuando te pegan un tiro».

José Manuel Revillo, nieto de Salvador Pérez Turrado, otro de los represaliados que yacía en la fosa, destacó: «Por lo menos ahora los familiares podremos tener una partida de defunción, como la gente normal». Los hijos de este paseado «tenían mucha necesidad de saber dónde estaba su padre, para poder darle una sepultura digna».

Junto a ambos, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) exhumó ayer los restos de un tercer vecino de Destriana, Tomás Martínez Prieto, asesinado, como sus compañeros, a finales de octubre de 1936. Durante los trabajos aparecieron monedas, pedazos de tela, piezas dentales y otros objetos que, según el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías, pueden ayudar a la confirmación de la identidad de los represaliados, cuyos cadáveres fueron calcinados. Macías expresó su confianza en que este hecho no afecte a la identificación, que estará resuelta en dos meses, afirmó.

EL ARGENTINO QUE AÚN PELEA EN EL NOMBRE DEL PADRE.


LOS DESAPARECIDOS DE FRANCO: SEVERINO RIVAS ERA UN ALCALDE REPUBLICANO: LO ASESINARON EN 1936.
Su hijo, Darío Rivas recuperó sus restos en 2005. Hoy asistirá en Galicia a un acto de desagravio. Clarín.com/Horacio Bilbao/29-11-2008

Darío Rivas Cando sigue haciendo historia en el nombre del padre, un alcalde republicano fusilado por el franquismo en 1936. Primero bregó para que una calle en Castro de Rei, el pueblito gallego que alguna vez habitaron, se llame Severino Rivas; luego, tras una sufrida búsqueda, encontró sus restos y los sepultó en el cementerio de Loentia con una placa que no se distinguiría si no tuviese semejante historia detrás. "Papá, descansa en paz", escribió y firmó la lápida con un "Tu niño mimado, Darío".

Hoy, la recuperación de la memoria tendrá otro capitulo con un acto de desagravio público. Darío viajó desde el Partido de Ituzaingó en el Gran Buenos Aires a su España natal para presenciarlo. "A él no le hubiera gustado morir como traidor a la patria, porque él siempre la defendió. Por eso peleé por el desagravio", dijo a Clarín.

Darío, el más chico de los hijos de Severino, llegó a la Argentina en el '30, cuando apenas tenía 9 años. Su padre -ya viudo- lo había subido a un barco en La Coruña rumbo a Buenos Aires. Aquí lo criaron sus hermanas mayores, que vivían en Martínez. "Varias veces viajé a España y siempre quise averiguar dónde estaba el cuerpo de mi padre", recordó Darío. "Mis hermanos se llevaron el secreto a la tumba porque sabían que si me lo decían yo armaría tal lío que, seguro, nos mataban a todos", contó.

Pero Darío jamás claudicó en lo que se autoimpuso como misión de vida: recuperar los restos de su padre. "Hace 12 años, cuando viajé para inaugurar la calle que llevaría su nombre, una mujer me contó que había visto los cuerpos y que entre ellos había un señor elegante, que vestía un gabán".

Darío estaba seguro, era su papá. La señora lo contactó con un vecino memorioso, de 94 años, que sabía dónde habían enterrado los cuerpos. Severino estaba como un NN escondido tras la capilla de Cortapezas. Darío había encontrado a su padre. "Enseguida llamé a Santiago Macías, de Memoria Histórica (AMRH), para armar el operativo de rescate". (Ver recuadro). Desde agosto de 2005, Severino Rivas Barja, ex alcalde republicano de Castro de Rei, fusilado por el franquismo en Portomarín y enterrado clandestinamente en una cuneta, descansa en el panteón familiar del cementerio de Loentia. Este pueblo de 300 habitantes es parte de Galicia, que en el inicio de la Guerra Civil quedó bajo el mando de los nacionales y sufrió miles de muertes republicanas sólo durante los últimos cinco meses de 1936 (el año del inicio del conflicto).

"Les pegaban un tiro en la sien y los dejaban boca arriba en una cuneta para escarmiento de todos", contó Darío. Su papá Severino, un hombre culto ligado al socialismo, intendente de Castro de Rei sólo por 3 meses, corrió esa suerte. Los militares lo tuvieron detenido por unos días y el 29 octubre de 1936 lo liberaron: ese mismo día apareció muerto en la cuneta de Cortapezas. "En la exhumación constaté que después de fusilarlo le habían dado un tiro de gracia, algo que siempre hacían los falangistas", recordó.

Darío dice que fue con la exhumación que sintió la tranquilidad de la misión cumplida. Sin embargo, sigue. Tiene una causa contra La Falange ("los impedimentos legales son muchos, en un país que no quiere juzgar los crímenes del franquismo" y hoy recibe el desagravio. "El proceso judicial habla de traición a la patria y portación de armas siendo que los traidores eran quienes lo procesaban", reivindica Darío.

En su casa de Ituzaingó, antes de partir, tapado de papeles y de escritos que hablan sobre las trabas que la Ley española impone a cualquier intento de juzgar los crímenes del franquismo, Darío mostró a Clarín su última obra por la memoria: el manuscrito de la autobiografía que acaba de publicar en español (Dunken) y en gallego. "Es para repartir entre amigos, está prohibida su venta", dice. Era para escribir un libro, en el nombre del padre.

Garzón se inhibe en la causa del franquismo.


Garzón se inhibe en la causa del franquismo en favor de los juzgados territoriales
Extingue la responsabilidad penal de Franco tras comprobar su fallecimiento
El magistrado considera, sin embargo, que los delitos "permanecen" y no han prescrito.

18.11.08 11:44 h.
El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, extingue la responsabilidad penal del dictador Francisco Franco, así como la de otros 44 altos cargos de la dictadura, tras comprobar sus fallecimientos. Además, remite la causa en la que investiga las desapariciones en la Guerra Civil y el franquismo a los juzgados territoriales en los que se encuentren las correspondientes fosas. Pese a ello, el magistrado considera que los delitos "permanecen" y no han prescrito. Garzón se declaró competente para instruir este procedimiento el pasado 16 de octubre.

Y yo me pregunto, ¿para que se declaró competente?, si ahora se acobarda y se echa atrás frustrando las esperanzas depositadas en él, estaba claro que no iba ser un camino fácil de recorrer, pero no esperaba que en tan solo un mes pusiera fin a la lucha justa por la Memoria y derechos humanos, algo que me parece increíble y una falta de respeto a los familiares que llevan más de 70 años esperando a que se haga justicia.
Normal que las asociaciones de víctimas muestren su sorpresa y dolor por la decisión de Garzón, cuyos familiares acudirán al Tribunal Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo. Seguiremos en la lucha para que se haga realmente justicia y se devuelva la memoria y dignidad que merecen los asesinados, torturados y desaparecidos del franquismo.
Esperemos que la justicia no se quede de brazos cruzados y siga investigando para poder abrir las cientos de fosas que aun quedan en nuestro país.

Otras vías para continuar la investigación
Tras conocerse la decisión de Garzón, Santiago Macias, vicepresidente de la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica, ha declarado en la Cadena SER que estudiarán otras vías para que la investigación continúe. "No se puede decir casi nunca que sea el final; el equipo de abogados están examinando el auto y viendo qué se puede hacer", ha afirmado Macías.
Los juzgados a los que el juez remite esta causa son los de A Coruña, Asturias, Badajoz, Burgos, Castellón, Córdoba, Granada, Huelva, Huesca, León, Lugo, Madrid, Navarra, Palencia, Pontevedra, Salamanca, Soria, Toledo, Zamora y Zaragoza. También se inhibe en favor de los juzgados de instrucción decanos de Barcelona, Burgos, Valencia, Vizcaya, Madrid, Málaga y Zaragoza.

¡Salud, Memoria y Libertad!

GARZÓN ORDENA EXHUMAR DEL VALLE DE LOS CAÍDOS A OCHO FUSILADOS


El magistrado autoriza la primera recuperación de cuerpos de víctimas de la Guerra Civil enterrados en el mausoleo sin consentimiento de sus familiares.
El País/NATALIA JUNQUERA - Madrid - 06/11/2008

El juez Baltasar Garzón ha autorizado la exhumación de los cuerpos de ocho republicanos, siete hombres y una mujer, que fueron enterrados sin el conocimiento ni el consentimiento de sus familiares en el monumento que Francisco Franco levantó para conmemorar su victoria y homenajear a los muertos del bando nacional. Es decir, la exhumación de "la caja colectiva o columbario 198, piso 1º, de la Cripta derecha y caja individual 10.672, piso 1º, Cripta África de la Basílica del Valle de los Caídos".

"Vamos a recuperar a mi padre, a mi tío y a los otros seis fusilados de Pajares de Adaja. Estoy muy contento. Poco a poco, se van cumpliendo nuestros deseos", explicó Fausto Canales, de 74 años, hijo de Valerico y sobrino de Fidel, dos de los ocho republicanos cuyos cuerpos "robó Franco". "Le voy a pedir a los expertos -el equipo de siete especialistas que Garzón ha pedido que le asista en la causa- que elabore un proyecto de exhumación en el Valle de los Caídos. Sé que se van a plantear dificultades, pero esto no debe ser distinto a cualquier otra exhumación", añadió.

Recuperar los restos del mausoleo no va a ser fácil. Tras la puerta que preside la inscripción "Caídos por Dios y por España 1936-1939", hay un sinfín de nichos -los expertos estiman que entre 40.000 y 60.000- inaccesibles. Canales lo comprobó con sus propios ojos en su penúltima visita al Valle de los Caídos -sólo volverá para llevarse a los suyos a casa, dice-. "Las zonas de columbarios están selladas con chapas de mármol y no son accesibles, pero no es difícil, me pareció, adivinar dónde estaban las puertas de entrada de acceso a ellos", explicó. El mármol no es el único problema. "El benedictino que me señaló el lugar exacto", añadió Canales, "me manifestó que no era partidario de sacar los restos de allí".

En la caja colectiva que Garzón ha autorizado a recuperar del Valle de los Caídos están Valerico Canales, Celestino Puebla, Emilio Caro, Flora Labajos, Pedro Ángel Sanz, Román González y Víctor Blázquez, miembros de la Casa del Pueblo de Pajares de Adaja (Ávila). Fueron fusilados el 20 de agosto de 1936 por un grupo de falangistas, arrojados a un pozo en desuso en Aldeaseca, un pueblo cercano, y desenterrados 23 años después por un grupo de hombres, que siguiendo órdenes de la misma autoridad que había determinado su muerte, desenterró a los siete republicanos y los trasladó al Valle de los Caídos cuando faltaba un mes para inaugurar el monumento. La caja individual corresponde a Fidel Canales, que murió en el frente y estuvo enterrado en el cementerio de Griñón (Madrid) hasta que el 30 de diciembre de 1968 se depositaron sus restos en el Valle de los Caídos.

Acabaron allí porque muchas viudas de soldados franquistas no autorizaron el traslado de los restos de sus maridos al monumento de Franco. El régimen necesitaba cuerpos para alimentar aquella enorme cripta, cuya construcción se demoró 20 años, y el Ministerio de la Gobernación los pidió por carta a ayuntamientos de toda España, rogando además, que respondieran "con la mayor brevedad posible". Muchos municipios contestaron que no tenían muertos del bando nacional, pero sí "fosas del ejército rojo". Y Franco cambió su criterio inicial.

El equipo de expertos inicia su labor

El equipo de expertos al que el juez Garzón ha pedido que desarrolle las labores de búsqueda y localización de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura para atender las peticiones de sus familiares "en un plazo razonable" se reunió ayer por primera vez con el equipo de policía judicial para decidir, entre otras cosas, por dónde empezar. La primera tarea será digitalizar toda la información que las asociaciones de memoria histórica han ido aportando al juez. "El Ministerio de Justicia va a facilitarnos una aplicación inteligente, es decir, un programa informático que se llamará Memoria Histórica, para ordenar toda esa información. Nos han dicho que puede estar listo en un mes", explicó Fernando Magán, abogado de los denunciantes.

A la reunión asistieron cinco de los siete expertos del grupo: los historiadores Francisco Espinosa y Queralt Solé, el médico forense Francisco Etxeberria, el ex presidente de la Audiencia de Barcelona Antonio Doñate y Manuel Escarda, médico forense que sustituye a la historiadora Maribel Brenes en el grupo. Al encuentro en la Audiencia Nacional, no pudieron asistir el ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo (designado por Garzón) ni el historiador Julián Casanova (elegido por las asociaciones), en Washington.

Los expertos utilizaron la reunión para definir sus primeras necesidades. De momento, les han pedido que guarden las facturas de sus desplazamientos.

VOLCADOS CON LA MEMORIA


VOLCADOS CON LA MEMORIA
El trabajo de unos 150 voluntarios hace posible la exhumación de fosas de la ARMH.
La Crónica/Diana Martínez/3-08-2008

Hace más quien quiere que quien puede. Es una afirmación que refleja un refrán popular y que se puede aplicar a distintos aspectos de la vida. Pero en algunos casos en concreto la frase adquiere unas dimensiones impresionantes.

La Asociación Para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que nació en el Bierzo en el año 2000 y que desde entonces se encarga de identificar a los desaparecidos del Franquismo y a exhumar sus cuerpos de las fosas comunes de las cunetas para devolverles la dignidad arrebatada, desarrolla su tarea básicamente con el apoyo de personas voluntarias.

Desde que el colectivo empezó su tarea, han sido más de 150 las personas que por diversos motivos han ofrecido su colaboración desinteresada con el colectivo más directamente, pero más de un millar las que han apoyado en algún momento.

La mayor parte de ellas tienen implicaciones familiares más o menos cercanas. Otros muchos son estudiantes de diferentes ramas de la historia interesados por la arqueología o la antropología. Y otros, simplemente, quieren ayudar. Sin mas.

La tarea de los voluntarios ha sido fundamental en el desarrollo de las tareas de la ARMH a falta de la implicación de las instituciones.

El colectivo recibe, en lo que se refiere a ayudas públicas, poco más que una subvención anual por parte del Ministerio de la Presidencia que les permite contratar a un antropólogo, arqueólogo o profesionales especializados de forma puntual o a realizar alguna tarea específica.

Sin embargo, el grueso del trabajo y de los gastos es totalmente desinteresado. Desde la labor que desarrollan los propios fundadores de la asociación, Emilio Silva y Santiago Macías, hasta la de toda la gente que colabora con las excavaciones, que no sólo no recibe compensación económica por su trabajo, sino que en muchas ocasiones invierten y gastan en apoyar al colectivo en diversos conceptos, como desplazamiento o acogida a otros voluntarios.

Para el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías “la función que han desarrollado los voluntarios nunca se podrá llegar a agradecer lo suficiente. Es como una paradoja. Quien tiene los medios, que son las instituciones, están en la mayoría de loscasos totalmente al margen. Y sin embargo ves como gente anónima, en su tiempo libre, con sus propios medios, dedica tanto esfuerzo a ayudarnos”.

En cualquier caso, la ARMH continúa reclamando a las administraciones públicas el apoyo que no han tenido hasta ahora. “Los que está claro es que la asociación está realizando una labor social muy importante”, explica Santiago Macías, que considera que, al igual que se apoyan muchas otras labores solidarias de distintos tipos, la que realiza la ARMH de devolver a tantas familias los restos de sus desaparecidos, debería contar con ayuda institucional, sobre todo, teniendo el cuenta el movimiento de gente que está provocando el interés en la recuperación de la memoria.

La mayor crítica, para Ponferrada
En algunos casos, la ARMH sí ha contado con la colaboración específica de algunos ayuntamientos en cuyos términos han trabajado. Es el caso de La Robla, donde hace un par de meses se ha exhumado una fosa y el Consistorio puso a disposición de los voluntarios un local donde alojarse, y diversos medios materiales.

En el Bierzo, Ayuntamientos como Fabero o Cubillos también han mostrado su interés.El contrapunto, el Ayuntamiento de Ponferrada. Tanto Santiago Macías como algunos de sus colaboradores voluntarios aún no comprenden como el Ayuntamiento de la ciudad que vio nacer a un movimiento que ha tomado dimensiones internacionales, nunca se haya interesado por la ARMH e incluso haya rechazado varios de sus peticiones.Lo que la ARMH considera necesario: un local para almacén-laboratorio y otro de acogida a voluntarios.


Roxana Ferllini, antropóloga forense natural de Costa Rica.
“En cuanto conocí la tarea, no me lo pensé dos veces”

La labor de cada uno de los voluntarios es igual de importante. Pero el caso de Roxana Ferllini tiene un punto más peculiar por la tarea mucho más especializada que ella realizará para la ARMH.
Es de Costa Rica, antropóloga forense, afincada en Inglaterra, profesora e investigadora del University College London.
Ha dejado un poco aparcado durante una temporada su trabajo en la Universidad para dedicar parte de su esfuerzo a la labor de la ARMH.
“Había estado leyendo bastante sobre la Guerra Civil española y cuando supe la tarea que estaba haciendo la asociación, no me lo pensé dos veces”, explica.

Roxana Ferllini ofrece sus conocimientos y su especializada labor al colectivo de forma totalmente desinteresada y tiene intención de volver al Bierzo a trabajar en las fosas “siempre que me inviten”. Por el momento, se quedará en la comarca durante el plazo de un mes”.

En estos días, da indicaciones en las exhumaciones que se están realizando en Magaz de Abajo, elabora informes y analiza los huesos en el improvisado laboratorio de análisis ubicado en el taller de cerámica que el artesano berciano Gerardo Queipo ha cedido para la ocasión, también a modo de colaboración con el colectivo, a falta de un local público en el que poder trabajar.

Roxana Ferllini ha trabajo también en exhumaciones de fosas comunes en países y zonas con guerras recientes, como Ruanda o Kosovo. “Las grandes diferencias es que en esos lugares fue una intervención inmediata y aquí trabajamos más de 20 años después. Además, allí teníamos el apoyo de Naciones Unidas y sin embargo aquí dependemos de la buena fe de los voluntarios, tenemos mucha menos infraestructura y a penas hay ayuda a nivel de las instituciones”. Por eso, traslada “es realmente admirable ver como esta gente se entrega de lleno”.

Marco Antonio González, economista, y Nuria Maqueda, historiadora.
“No pararemos mientras haya abuelos en cunetas”


Marco Antonio González y Nuria Maqueda se conocieron en las fosas. Él es berciano, biznieto de represaliado. Ella, catalana. Era estudiante de Historia cuando hace varios años conoció la labor que realizaba la ARMH.

Le pareció tan interesante que decidió colaborar durante los veranos. Finalmente, se quedó.
Ahora, ambos son dos de los más estrechos colaboradores de la ARMH, desarrollando tareas de documentación, investigación, exhumaciones de fosas y limpieza e identificación de restos óseos.
El bisabuelo de Marco, Narciso Carrera Núñez, fue fusilado en Montearenas el 7 de septiembre y enterrado en El Carmen.

Ya en democracia, sus restos fueron desenterrados de forma apurada, junto con los de otros represaliados y yacen ahora en una fosa común del cementerio municipal de Ponferrada, en Montearenas.
Marco no cree que sea posible llegar a recuperar nunca los restos de su bisabuelo, pero “los recupero de forma simbólica cada vez que recuperamos los restos de algún represaliado”.

Y es que él, afirma meterse en la piel de esas familias cuando ven desenterrar el cuerpo de uno de los suyos. “Es muy emocionante. Muchas veces te tienes que separar de allí, porque el momento es de ellos y es un momento triste pero a la vez es alegre, es recuperar a un ser querido, devolverle la dignidad”.

Nuria apunta que en las exhumaciones del Bierzo suele haber mucha colaboración, “a veces, familias enteras vienen a ayudar,personas mayores, que siempre quieren hacer algo y se sienten bien colaborando, aunque sólo sea traerte agua. Pero cuando vamos más lejos es más difícil”.
Ambos voluntarios de la ARMH coinciden en la misma afirmación. “Esto no puede parar mientras haya abuelos enterrados en las cunetas”.


Juan Carlos García es prejubilado de la mina y ayuda desde hace años.
“Me implico porque cada caso me recuerda al de mi familia”

“Antes recortaba todos los artículos de los periódicos, porque siempre me interesó conocer las historias relacionadas con la Guerra Civil. Me enteré de lo que hacía realmente la ARMH cuando exhumaron una fosa en Toreno y yo los veía trabajar desde mi casa. Al principio, no me atrevía a bajar y cuando me decidí, ya se habían ido. Un día me enteré de que Santiago Macías venía a Toreno a presentar su libro ‘El monte o la muerte’ y allí si que ya no quise desaprovechar la oportunidad de contarle la historia de mi abuelo y de implicarme con la asociación”.

La Guerra Civil abocó a la distancia a la familia de Juan Carlos García. Su abuelo, Juan Bautista García Rodríguez, natural de Corullón, tuvo que echarse al monte el 17 de julio de 1936. Después, pasó varios años en la cárcel y tras conseguir salir de prisión se fue a reanudar su vida a Asturias, sin saber que la abuela de Juan Carlos había tenido un hijo suyo.

“Pasé una infancia sin mi abuelo y mi familia se distanció y vivió separada por culpa de la Guerra, por eso cada caso, cada historia y cada cuerpo que desenterramos lo siento como si fuera la historia de mi familia, por eso he decidido implicarme tanto”.

Cuando Juan Carlos se prejubiló de la mina, hace ya un año, decidió colaborar al 100% con la ARMH. La pasada campaña de verano participó en la exhumación de 65 cuerpos en fosas de diferentes lugares de España de forma totalmente voluntaria.

Además, ha conseguido recabar información de desaparecidos y paseados de la Guerra y la Postguerra contactando con “mis enlaces” de Toreno “personas mayores me contaban las historias que conocían”.
Estos días, junto a su esposa Maribel, trabaja en el improvisado laboratorio habilitado en Ponferrada para la limpieza y catalogación de los restos de las últimas fosas exhumadas. “Estamos aprendiendo mucho, vamos a hacernos expertos en huesos”, explican ambos.

"NEGAR LAS EXHUMACIONES DELATA UNA FALTA DE RESPETO HACIA LOS FAMILIARES"


El vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica cuestiona la integridad de un país democrático que ha olvidado a miles de muertos en las cunetas.

Diario de León/L. Urdiales/13-09-2008

Cuatro días después de lo previsto, los voluntarios en el trabajo de campo de la ARMH comenzaron el proceso de exhumación de las víctimas enterradas en la fosa de los estudiantes, en las proximidades de Albires. Los restos mortales de cuatro cuerpos fueron localizados a lo largo del día de ayer. La semana ha resultado complicada para la asociación, que llegó a echar mano de un georadar para la localización de los cuerpos a través de una lectura con detalle de la densidad de la tierra. A medio metro de profundidad la verdad esperó duarante setenta y dos años.

Allí puede estar enterrado Hipólito Paniagua; o José María Secundino Álvarez. Puede que Eauiterio Gutiérrez Corral. Algunos eran estudiantes de veterinaria; otros de Magisterio; se cree que otro joven que trabajaba en el campo entró en el lote de asesinados por cuestiones de logística. Todo eso contienen las fosas ilegales que se formaron hace setenta años para limpiar de cadáveres de represaliados el campo.

Enseñan hasta la crudeza de la muerte que les asignaron: tiro en la nuca, con el frontal reventado. La mandíbula aún guarda el gesto del dolor. Santiago Macías lleva ocho años sacando muertos de las cunetas. Así agita conciencias; sabe de la angustia de miles de personas marcadas por la muerte y desaparición de un familiar en la guerra o en la dictadura, ahora viven marcados por su deseo de encontrarlos.

Así se resume el cometido de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, de la que es vicepresidente este berciano que cuenta próximo el momento en el que el Estado asuma la tarea que ahora sólo recae en los voluntarios.

-¿Aprecia menos recelos en la sociedad para afrontar los desenterramientos de paseados?
-La gente suele colaborar; hay menos reticencias, hay constancia de que no vamos a reabrir heridas, vamos a cerrarlas. Abrimos una fosa, la gente viene a por sus muertos, a los que no se dió el derecho ni a un entierro digno.

-Sin embargo, hay colectivos contrarios a este proceso de abrir tumbas en las cunetas, a recuperar desaparecidos.
-Creo que los colectivos que están en contra de las exhumaciones pecan de escasa cultura en cuanto al conocimiento y cumplimiento del derecho internacional, en lo relativo a los derechos humanos; y también demuestran un respeto nulo por el deseo de los familiares. Es triste también que un sector de la derecha se oponga a que las familias tengan noticias de un desaparecido por primera vez setenta años después de su muerte.

-¿Aprecia miedo en algunos sectores a que se reabran causas a la vez que las fosas?
-Eso corresponde a la Justicia. Nosotros reabrimos fosas, y cuando se abre una fosa se denuncia un crimen; dejar una fosa sin abrir a lo único que contribuye es a que no se sepa que hubo gente maltratada y asesinada sin ningún tipo de defensa.

-Ustedes reivindican que debe ser el Estado quien asuma la función que ahora realizan, ¿Es optimista tras el auto dictado por Garzón?
-Creo que el Estado puede coger en breve las riendas de este proceso. Hay años de trabajo detrás que han servido para que todas las instituciones se mentalicen de que hay que afrontar este reto, que es una obligación. No parece muy acertado que una democracia permita que haya miles de muertos ocultos en las cunetas bajo tierra. Hubiera sido bueno que los censos de desaparecidos se hubieran acometido cuando acabó la dictadura.

-¿Se olvidaron o fue porque el miedo es libre?
-Ahora parece que la transición que se ha vendido como modélica ya no lo es tanto, que tiene algunas lagunas cuando hay miles de cuerpos escondidos en las cunetas, cuando hay miles de personas que quieren recuperarlos. De ahí puede venir esa oposición a las exhumaciones, para no reconocer que el modelo no era tan ideal. No había razón para esperar tanto; en otros países al final de las dictaduras se han abierto procedimientos para aclarar las desapariciones.

-¿La ARMH suma obligaciones o vocaciones?
-Creo que sumamos la necesidad de la gente por encontrar a los suyos. Esencialmente. Hace ocho años nos vimos con un aluvión de peticiones de ayuda, y decidimos seguir adelante. Así nacimos. Así seguimos.

«Negar las exhumaciones delata poca cultura en derechos humanos y una falta de respeto hacia los familiares»

SANTIAGO MACÍAS
Vicepresidente de la ARMH

También puedes escribirle a Don Ramón para que te lo envíe a otro país, seguro que te encanta su librito de Poemas, él te lo agradecerá. donramon@sinectis.com.ar

NIÑOS ROBADOS

El Rincón de las Miradas

Hola a todos, bienvenidos al Rincón de la Memoria, ¿el porque de ese nombre?, porque para mi es muy importante "No Olvidar", recordar mis raíces, los amigos, las risas, los sueños, las tristezas….recordar cada instante, y no olvidar nunca mis recuerdos.

Un blog de recuerdos de grandes personas e historias, que no deben borrarse de la historia, ni de nuestra Memoria. Un Sitio de encuentros, donde el Olvido y el silencio no tienen la puerta abierta.

Este Blog lo he creado pensando especialmente en dos grandes personas, las cuales admiro muchísimo, son mi buen Amigo Don Ramón de Almagro y Marcos Ana (al cual descubrí un poco más gracias a Don Ramón), Con todo mi cariño hacia ellos.

Y gracias a este Rincón tengo que añadir una extensa lista de amigos entrañables que nunca olvidaré...Andrés Iniesta, Germán, Eva, Carmina, Rafa, kebran y un largo ect.
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